ZAYLA Su sonrisa y cualquier rastro de calidez en su rostro se desvanecieron al instante. Sus ojos castaño dorado se volvieron frondosos, estratificados e imposibles de ver a través de ellos. Entonces me miró fijamente, como si me examinara por completo, como si su mirada pudiera leerme la mente. Luego se pellizcó la nariz y apartó la mirada, apretando y relajando la mandíbula. ¿Todo esto por una simple pregunta? Ahora tengo más curiosidad que nunca por oírlo hablar. Por saber su respuesta. Por saber qué clase de hombres eran. "No me vas a ignorar ahora, ¿verdad?", pregunté, observándolo atentamente. Su mirada volvió a mí, la expresión siniestra había desaparecido. Todo calidez, y Zane. Me pregunto cómo lo hacen. Cada uno de ellos. Cómo logran controlar siempre sus expresiones y emoci

