ZAYLA Sus ojos ardían con fuego y furia. Sus labios se curvaron con una crueldad cómplice, como si ya lo hubiera anticipado. Sé que estoy jugando un juego arriesgado, sin otro demonio que Zarek. Pero no me queda otra opción. Tenía que hacerlo. Aunque esta no era mi intención cuando mi pie me trajo aquí... Pero tenía que aprovechar la oportunidad. Tenía que intentarlo. "No soy un hombre paciente, Temeraria." Siseó, con la ira impregnada en su voz. Su polla palpitaba. "Una pregunta... Solo una pregunta y una promesa." Murmuré, mientras mis labios se cernían sobre la gruesa y ancha corona de su polla. Provocándolo, pero sin absorberlo. Tan cerca que mi aliento lo cubría como un fantasma. Resopló. Fuerte y burlón, su pecho se elevaba con cada respiración. "¿Crees que chupármela te da der

