Algunos años después. —Qué coincidencia que todo ahora sea de esta forma, ¡qué jodida y maldita situación! —escuché a Armin maldecir desde el pasillo hacía la habitación—. ¿Tienes alguna respuesta para darme acerca de eso? ¡No quiero volver a oír esa mierda! Me acerqué cuando escuché sus gritos más alto. La situación se estaba saliendo de control. —¡Yo puedo amar a quién sea! No eres quién para negarlo. Esta discusión se repite siempre, Armin y Esther, cómo perros y gatos. Ella ha nacido con una personalidad única, y fuerte, tal cómo mi madre. A pesar de que mi padre tenía un temperamento delicado, Esther había sacado dotes de él para mentir. A Armin le costaba ser padre de una hija rebelde de diecisiete años. Y le costaba creer que ella tenía un novio a escondidas. —Bueno, ¿ya pueden
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


