Cal se bajó del taxi y le pagó. Nervioso comenzó a caminar sin rumbo por el centro de Puerto Vallarta, hasta llegar a la Zona Romántica. Contempló como de los muchos bares y restaurantes habían banderas multicolores. Vió a muchos homosexuales caminando alegremente, parejas de hombres sujetandose las manos e incluso besandose. Decidió regresar por dónde vino y se topó con un hombre quién al verlo, se le acercó y le dijo en voz baja hablándole en inglés. - ¿Buscas algo? ¿Aquí tengo éxtasis, cristal, c*ca... ¿Que quieres?. Cal lo miró confundido. - No se se qué hablas. Le contestó. - Mira, éstas las tengo a cuatrocientos pesos. Le dijo mostrándole unas pastillas de color verde. Cal lo miró inquieto. Luego recordó lo que le había mostrado Uriel... comprendió que él hombre le estaba

