Capítulo 13 Ambar Como no me deja entrar al garaje, tengo que esperar la camioneta bajo el árbol. Intento ver qué hay dentro cuando la puerta se abre y el auto va saliendo de retroceso, pero solo veo un estante de metal con lo que parecen unas herramientas. Oliver cierra la puerta metálica con el control y no veo nada más. Se estaciona frente a la casa y me subo en el asiento del copiloto. —Y qué ¿Vamos a llevar y decir que somos hijos de Erick? —digo subiendo mientras él arranca. —Se ve que soy el genio entre los dos —soltó un bufido arrancando—. Vamos a decirles que murió, tiene una deuda y Sandra nos envió con ellos. Miro la servilleta al lado de la palanca de cambios y examino la dirección. —¿Sí sabes dónde queda? —Tengo una leve idea —contestó mordiéndose el labio con ansiedad

