Al llegar a casa aun mi mal humor fue bastante notorio más porque entre seria y fui directo hacia la escalera para ir a su habitación. Me había olvidado completamente que mi madre estaba en casa. -Hola Deby. -Me saluda mi madre desde la cocina. Al oír la puerta abrirse fue hacia el recibidor a darme la bienvenida y preguntarme como me fue. -Hola mamá. -Respondí al saludo intentando ocultar la rabia que sentía. -¿Cómo te fue en la escuela? -Me pregunto mi madre mientras venía de la cocina, pero cuando vio mi cara ya supo como me fue. -Bien... -Respondió malhumorada y en tono cortante. Mi madre no pudo evitar notar que algo anda mal en mí, ella siempre se da cuenta de las cosas. Podría ocultar mi estado de ánimo a cualquier otra persona, sin embargo, era imposible ocultarle algo a mi ma

