Cuando Gerardo se va a trabajar, después de haber desayunado y haberse reído de mi un sin fin de veces, corro al baño quitando mi ropa en el camino, si no puedo peinar mi cabello estando seco, intentaré peinarlo estando mojado, me meto debajo de la ducha y empiezo a mojar mi cabello, aplico champú y masajeo, enjuagó y luego aplicó acondicionador, lo dejo actuar por 10 minutos mientras aplicó el jabón por mi cuerpo, luego enjuagó nuevamente hasta sacar cualquier rastro de tratamiento de mi cabello, luego seco mi cuerpo y envuelvo un paño en mi cabeza.
Llegó a la habitación y dejo caer los paños al suelo, tomo del tocador la crema que es para peinar y aplicó de la punta del cabello hasta la raíz, dejo uno minutos mientras me coloco la ropa interior y luego procedo a peinar mi cabello, después de unos minutos y de un trabajo arduo en mi cabello al fin puedo peinarlo con facilidad lo dejo suelto para que termine de secarse al natural. Continúo con el maquillaje y luego con la ropa, son aproximadamente las 9:30 cuando terminó todo mi ritual de belleza, tomo mi bolso, la carpeta con mi expediente, monedero y reviso tener dinero suficiente para el taxi.
Camino con pasos seguros sintiendo el vaivén de mi cabello al caminar, llegó a la parada y espero que pase un taxi pronto, la cita es a las 10 y ya voy sobre la hora.
-. ¿Hacia dónde señora? -. Pregunta el taxista cuando logró subir a uno unos minutos después.
-. Hacia Comercializadora Soto Mayor -. Le indico -. La sede principal -. Completo ya que está línea de supermercados es extensa y hay varios en la ciudad, en el país y hasta en el extranjero.
-. En seguida señora -. Me responde el chófer y emprende camino al lugar que le indique.
Mis nervios se intensifican a medida que nos dirigimos al lugar, mis manos tiemblan y sudan al mismo tiempo, las paso por mi falda y trato de calmarme dándome ánimos, es solo una entrevista y estás más que capacitada me digo mentalmente.
-. Hemos llegado señora -. Indica el hombre.
-. ¿Qué? -. Pregunto desorientada.
-. ¿Este fue el lugar que me indico? -. Pregunta
-. Ah... Si -. Respondo cuando miro que estoy estacionada frente al edificio de 5 pisos frente a mí -. Tenga -. Le digo al chófer entregándole el dinero por el transporte. -. Gracias -. Manifiesto y bajo del taxi.
Suelto un suspiro y me armo de valor a dar un paso, el lugar es enorme, cada piso está destinado a un área, el primero es de comestible, todo lo que quieras comer aquí lo encuentras, luego está el segundo es de ferretería, si necesitas una herramienta aquí la tienes disponible, el tercero es de electrodomésticos. Hay una gran variedad de artefactos y marcas, el 4 está destinado a belleza y está dividido en 2 partes, una para adquirir un producto maquillaje, perfume, tintes y cosas así, y la 2 parte es de barbería y peluquería aquí tienes especialista que te ponen bella o atractivo en un dos por tres y también hay un gimnasio y la última parte es simplemente el área administrativa allí están todos los que dirigen este lugar y es al piso al cual me dirijo.
Entro y sin mirar a ningún lado me dirijo directamente al ascensor, marco el número 5 y cuando las puertas se cierran y empieza a sonar de las propagandas del comercio. "Comercializadora Soto Mayor tu sitio de encuentro, dónde tienes lo que buscas al alcance de tus manos" luego empieza a sonar una música alegre, nada que ver con esa típica de ascensor que te dan sueño.
-. Piso 5 -. Dice una voz por una corneta y yo dejo de tararear la canción, me pongo recta y aliso una arruga inexistente de mi falda, me acomodo la cartera bien al hombro y sostengo fuertemente la carpeta.
-. Buen día -. Saludo a nadie en específico, hay varias personas allí conversando y decido pasar por su lado sin mirar a nadie, mi objetivo es la recepcionista que está allí metida de frente en una computadora.
-. Buen día, soy Anais Fuentes, me citaron para una entrevista. -. Le digo sonriente a la chica.
-. Buen día Anais -. Responde la chica sonriente -. Siéntate allí por favor y espera tu turno -. Me indica señalándome las sillas que están al final de pasillo y dónde están una mujer y un hombre esperando.
-. Gracias. -. Manifiesto y me dirijo a dónde me indico y tomo asiento al lado de la chica que me mira de pies a cabeza y hace un gesto de desagrado.
-. ¿Vienes a la entrevista? -. Pregunta el chico un poco nervioso
-. Si ¿Tu? -. Pregunto de vuelta.
-. Sí, estoy un poco ansioso -. Responde y aprieta sus manos.
-. Tienes que estar tranquilo para que todo vaya bien. -. Le aconsejo -. Respira por la nariz y expulsa por la boca -. Le indico y así lo hace.
-. Gracias, sentía que iba a vomitar en cualquier momento. -. Me informa.
-. Recuerda respirar -. Le digo y sonrió.
-. No sé para qué lo hacen -. Dice la chica que está a mi lado más como para ella que para nosotros.
-. Hacen ¿Qué? -. Pregunta el chico que no debe de tener más de 22 años
-. Está entrevista, si es más que obvio que yo soy la más capacitada, me he graduado con honores, tengo varios cursos y soy la más atractiva aquí. -. Dice y hace un gesto despectivo, la miro detalladamente y no es que sea una miss, tiene la nariz un poco grande para el tamaño de su rostro así que eso le quita belleza, su cabello es n***o y ondulado y tiene los ojos azules, se puede decir que es linda pero no una belleza. -. Mírate chico, parece que vas a vomitar está verdes ¡Qué asco! -. Agrega y se corre una silla más allá.
-. No le prestes atención, una fruta podrida daña a las que tiene a su alrededor -. Aseguro al chico que parecía a punto de llorar -. Piensa que si te llamaron es por qué vieron algo en tu currículo que les interesa.
-. Tienes razón, no todo es lo físico y déjame decirte que tú eres más linda que ella -. Me asegura con sus mejillas rojas.
-. Gracias -. Digo y sonrió
-. Oh, qué lindo, Dios los cría y ellos se juntan, los idiotas dándose consuelo mutuamente. - dice en tono burlón la chica.
-. Mira nariz de bruja -. Empieza a hablar el chico, pero se detiene al escuchar su nombre.
-. Jesús Parra -. Lo llama la chica que estaba en recepción -. Lo esperan en esa puerta y señala la puerta que está a nuestra derecha.
-. Es mi turno, no te dejes contaminar de la fruta podrida-. Me dice y guiña un ojo antes de irse.
-. Idiota, cree que podrá ganarme, este puesto es más que obvio que es mío, conozco al dueño. -. Me asegura.
-. Si lo conoces ¿Por qué estás haciendo la entrevista? -. Pregunto curiosa
-. Mero formalismo, más para evitar que digan que entre a trabajar por palanca, ya sabes las habladurías que se forman en los pasillos.
-. Ah. Ok -. Respondo y decido ignorarla, no creo eso que dice, más bien creo que es que quiere deshacerse de la competencia y así ella quedarse con el puesto por no haber más opciones.
-. ¿Qué tal todo? -. Le pregunto a Jesús cuando ha salido de la entrevista.
-. No ha ido mal, pero tampoco bien, creo que no quedaré, será para una próxima oportunidad, pero espero que tú le ganes a la nariz de bruja. -.
-. No es cuestión de ganar, es cuestión de quién es más capacitada para el puesto -. Aseguro.
-. Anais fuentes -. Dice la chica y yo la miro asombrada, primero debería de ir la otra chica. Jesús aprovecha y se despide y se va dejándome sola
-. Es mi turno, no el de ella -. Se queja poniéndose de pies golpea el suelo con el tacón
-. La han llamado a ella primero -. Dice la chica de recepción y se encoge de hombros restándole importancia.
-. Pero yo he llegado primero, no puedo seguir esperando. -. Sigue quejándose la chica.
-. No importa, yo puedo seguir esperando, que pase ella primero. -. Digo para acabar con la situación incómoda que se está formando.
-. Ve, ella no tiene problema, además es mi turno -.
-. Está bien, pasa -. Dice la recepcionista y suelta un suspiro.
-. Después de que yo entre ya no será necesario que tú hagas tu entrevista. -. Dice la maldita de la chica y entra a la oficina.
-. Por favor que no sea ella quien ocupe mi puesto -. Ruega la chica mirando al techo y haciendo una señal de ruego con sus manos.
-. ¿Es tu puesto por el que estamos siendo entrevistados? -. Pregunto sorprendida
-. Sí, me voy de la empresa. -. Afirma y me sonríe.
-. Y ¿Eso por qué? Si se puede saber, claro.
-. Es que me case con el socio del jefe y ahora soy una mujer rica, y mi esposo no quiere que trabaje más aquí, dice que si deseo seguir trabajando será a su lado.
-. Ah... -. Es lo único que logro decir.
-. Hoy es mi último día de trabajo, hoy tienen que contratar a alguien pues el lunes ya no estaré, me iré de viaje con mi esposo. -. Habla y su sonrisa ahora es más inmensa.
-. Qué bueno, espero disfrutes tu viaje. -. Le digo con sinceridad.
-. Y yo espero seas tú la que tenga mi puesto -.
-. Yo también. - murmuro.
-. Mi entrevista ha sido un éxito. -. Dice la nariz de bruja saliendo de la oficina. -. Ya no es necesaria tu presencia -. Me dice
-. Bueno, es el jefe el que debe de decidir eso. -. Habla entre dientes la recepcionista.
-. Si quieres que ella haga de tonta yendo a una entrevista que no servirá de nada, es tu problema. -. Asegura.
-. Cómo te dije eso lo decide el jefe-. Responde de mal humor la secretaria
-. Suerte en tu entrevista -. Me habla ahora a mí en tono burlón, entonces recuerdo lo que me dijo mi esposo hace apenas unos días.
-. La suerte es para las mediocres, las mujeres como yo, tenemos éxito -. Le digo y sonrió mientras empiezo a caminar hasta la oficina donde será mi entrevista, pero me detengo antes de abrir la puerta -. Por eso te deseo toda la suerte del mundo. -. Completo mirando a la chica que me mira sorprendida.
Abro la puerta y entro sin esperar respuesta de nadie y dejando de fondo la risa de la secretaria y la de un hombre que, aunque no me había fijado en él, sabía que estaba allí.