. Ni bien aterrizó el avión Jed fue en busca de su hijo, sabía que se encontraba en un complejo de cabañas en un bosque a metros del mar caminó al complejo turístico se comunicó con Marixa como era de esperar ella aceptó enseguida. Jed le dijo que se hospedaria en la casa de su padre ya que contaba con casas para invitados en la Villa Salvatore. Victorino como de costumbre, estaba enfurecido con su hijo no solo no se había comprometido con Sofía, sino que además no se había preocupado por el estado de ella. Apenas llegaron a la cabaña acomodaron las cosas y fueron hacer unas compras pasearon un poco, se encontraban paseando por la playa, Stefano corría de un lado a otro alegre-mente. -¡Mira mami es un caracol!, Isabella le sonreía al pequeño _ Uno más para la colección, dijo ella. J

