—Manténganse dentro— dije mirando a todos los chicos que me acompañaban en el auto. Abrí la puerta y baje. —Espera, Cero— Ben bajo del auto también —Él es peligroso. —Vuelve dentro— lo mire —No quiero que te lastimen— dije preocupada. —Ya no pueden hacer más daño— caminó hasta posicionarse a mi lado, tomo mi mano, por ello lo mire y él a mi —No voy a dejarte sola, mamá— sonrió y volvió su vista al frente. —¿Qué?— lo mire confundida —¿Cómo que madre? —Es una larga historia, te la conteste cuando regresemos a Pandora— dijo sin despegar la vista del frente —Ahora tienes que saber que el hombre que está con el megáfono nos quiere muertos, sus hombre son poderosos, y más el número uno, como él lo llama. —Podremos contra ellos. —¿No lo sientes?— dijo manteniéndose alerta en todo mome

