Marco di Mauro - Mi Vida Sabe A Ti

2945 Words
Capítulo 9 ―Sí, claro – un David sonriendo, que sabía que Darío detestaba la publicidad. Cuando de repente, la algarabía se escuchaba afuera con los empleados que vieron llegar a Annell, que ella sonreía y saludaba a todos a su paso, con el pelo suelto con su cabello lacio con luces que, hacía resplandecer su rostro, su falda con un cinturón a juego y una blusa sencilla, como ella era. Al entrar al salón, entró Luca para tomar su lugar en lo que Annell, era abordada por los empleados para pedir selfis y algunos autógrafos. Darío estaba jugando con su bolígrafo, cuando de repente se le cayó debajo del asiento se inclinó para recogerlo, cuando escucho una voz muy conocida. ―Buenas tardes, soy Annell Sevilla. ―saludo muy sonriente. Los directivos se levantaban para saludarla, incluyendo a Fernando, que casi se le caía la baba que, no podía ni pronunciar palabra. ―Buenas nuevas, digo noches buenas, digo nuevas noches, bueno eso es lo que quise decir. ―dijo muy apenado, de que quería dar una buena impresión y solo no lo lograba. ―Tranquilo no muerdo ―comento una Annell sonriendo, sabía del efecto que causaba cuando le conocían y ese efecto le estaba afectando a Fernando, que a leguas se veía muy nervioso. ―Sí, digo yo tampoco, pero si quieres lo puedo hacer, digo lo de la mordida, bueno si quieres si no, no. ―dijo Fernando sentándose sin dejar de verla. Darío al levantarse observó que Fernando no podía ni hablar y la chica era tapada por los otros que la abordaron para saludarla, pero cuando comenzaron a sentarse se quedó en shock ante aquella visión, era Annell… ¡Su Annell! Pero… ¿Qué hacía ahí? Darío estaba en una especie de trance hasta que… ―Darío, te presentamos a la nueva cara de hoteles Carusso a la señorita Annell Sevilla ―dijo David Liffe, solo señalando con su mano a Annell. Annell al verlo ahí parado, solo sintió que su corazón se volcó y un shock eléctrico la inundó, si era lo que menos esperaba ver, era a Darío ahí, a su Darío, pero ¿Qué hacía ahí? ―se preguntaba solo tragando grueso, comenzó a toser. ―Coff, coff, coff. ―Por favor traigan agua para la señorita. ―dijo David, al ver que Annell casi se ahogaba con su propia saliva. Darío estaba en shock, no podía ni pronunciar palabra ante la evidente verdad, Annell era una cantante famosa, pero ¿Que fue todo eso que pasó entre ellos? Solo un juego de ver si la reconocía. ―Hola señorita mucho gusto, pero por favor siéntese. ―comento, al ver que todos estaban como bobos con ella. Annell, solo quedó atónita a la frialdad de Darío, pero se daba cuenta que lo que tanto quería ocultar, le acababa de explotar a la cara, solo se peinó su cabello para ponerlo detrás de su oreja en señal de nerviosismo. ―Mucho gusto Annell Sevilla. Luca vio que ambos estaban en shock. ―Siéntate linda, en un momento llegará la prensa para que tomen la firma para los medios, esto será asombroso la cantante mejor pagada firmaría un contrato millonario por dos años, para ser la imagen de empresas Carusso. Comenzaron a revisar el contrato, Annell no quería ni mirar a Darío solo se concentraba en leer el contrato y señalaban unas cosas junto con los abogados. Fernando babeaba cada que veía a Annell, la cual le sonreía y bajaba la miraba, no quería conectar sus ojos con Darío, ya que no sabía ¿Cómo iba a reaccionar ante su verdad? Darío miraba su reloj en señal de aburrimiento y su cara desencajada, le indicaba a Annell su molestia, pidió un café a su secretaria en lo que miraba sus uñas, pero de vez en cuando la miraba con frialdad. Darío después de recibir su taza de café, comenzó a sorber saboreando la acidez en su boca, sin dejar de mirar a Annell que en ese momento la fulminaba con la mirada. ―Darío miró a Annell y se dirigió a ella. ―Señorita, desea algo de tomar – dirigiéndose a Annell. ―Un jugo, estaría bien gracias ―dijo, sin levantar la mirada. ―Yo te la traigo – dijo Fernando, casi corriendo para ir por una botella con jugo. Al terminar de firmar los contratos, ya todos los directivos se acercaban para tomar las fotos para hacer el anuncio, el cual estaría en las primeras planas de los diarios. Annell en medio de todos sonriendo, para capturar la fotografía donde ponían un cheque por la cantidad a pagar, por ser el nuevo rostro de Hoteles Carusso. Darío en las fotografías posteriores, solo poso de lado de Fernando, ya que este estaba a su lado y Luca del otro haciendo alarde que era su manager, cuando terminó todo ese ruido tenían que ir a la comida donde festejarían. Pero Annell estaba súper incómoda con la situación, ya para salir de aquella sala de juntas se escuchó una voz que se dirigió a Annell. ―Señorita Davalo, podría acompañarme a mi oficina antes de irnos a la comida, hay algo que me gustaría discutir con usted. ―comento Darío mirando intensamente a Annell. ―Annell solo lo miro y acento con la cabeza. ―Señor Carusso, lo que necesite hablar con Annell deberá hablarlo conmigo también, ya que soy su manager ―dijo Luca, mirándolo fijamente pareciendo intimidante. ―Luca deja yo voy, no te preocupes solo hablare de algo con el señor Carusso, tengo algo que aclarar con él, en un momento regreso. ―dijo deteniendo el andar de Luca, que trataba de ir con ella. ―¡No Annell, es que no! ―exclamo mirándola―. Lo que quiera decirte, tengo que saberlo. ―Luca por favor si, solo por esta vez ―comento mirándolo con cara de pocos amigos, pero dirigiéndose a la oficina de Darío. Al llegar a la oficina, Annell entra primero y escucha como Darío al entrar le pone seguro a la puerta, sin voltear a verla solo se queda parado a la mitad de ella para voltear y mirarla. ― me puedes explicar ¿Cómo rayos es que tú serás la imagen de mi empresa? ―Bueno yo, es que yo, tu sabes yo, yo te lo iba a decir esta noche, pero la verdad ¡¡¡Es que no sabía cómo decirte quien soy!!! –Casi gritando―. ¡No es fácil ser quien soy! ―exclamo como un susurro. Darío solo la miro a los ojos, noto unas lágrimas en sus ojos que de inmediato se acercó a limpiarlas. ―No, por favor no llores― Le tomó de la cintura para abrazarla y besar sus labios, beso que ella aceptó mordiendo sus labios pegándola a su cuerpo―. ¡Dios, me estaba muriendo por besarte! ―¡¿No estás enojado?! ―pregunto, Annell mirándolo sin dejar de abrazarlo. ―Bueno, un poco impresionado te diré, pero ahora entiendo muchas cosas, aunque salir con la chica más deseada de la unión americana, no es algo de lo cual no creo que me guste presumir. ―dijo con un poco de ironía. ―Pues no podrás presumir nada, si es que quieres que esto funcione, si lo saben; no sabes cómo te buscará la prensa, que no te dejarán en paz. ―comento Annell con preocupación. ―Lo sé, créeme que lo sé ―dijo solo dándole un beso en la frente. Afuera todos aguardaban la salida de Darío y Annell, ya que se metieron a la oficina, pero eso era lo más raro, ya que él nunca se interesaba por las chicas que fueran a participar en la imagen de su empresa. De eso por lo regular siempre lo hacía Fernando junto con David, pero el hecho de verlos entrar para platicar ¿De qué? Se preguntaban. Luca estaba como león enjaulado, ya que Annell se negó a que el entrara con ella ¿De que tenían que hablar? Si el contrato ya estaba firmado, ¿Cuál era su interés? Será que le quería hacer una propuesta indecorosa ¿Quizás se conocían? Ya que él se dirigió a ella como Annell Arévalos y no como Annell Sevilla, que eso era lo más raro, solo se quebraba la cabeza con esa suposición. Adentro tanto Annell con Darío, sólo se comían a besos él recargado en su escritorio y ella en medio de sus piernas, solo abrazándolo y dejándose llevar por sus caricias. ―Creo que ya debemos salir, sino Luca es capaz de entrar a buscarme. ―comento Annell con pesar, pero sabía que era muy capaz de hacerlo. ―¿Quién es él? Veo que te cuida mucho ―pregunto con una punzada de celos, al ver como ese tipo solo no la dejaba ni respirar. ―Mi manager, como no cuidare si le hago ganar millones ―dijo sonriendo. ―Ahora entiendo mi fascinación, al ver que nunca te impresionó saber que era dueño de hoteles, quizás eso era lo que más me llamó la atención de ti. ―dijo solo entre sonriendo sin dejar los labios de Annell. ―Mmm ¿Solo eso? ―pregunto, un tanto coqueta solo mirándolo a los ojos, que se perdía en ellos. ―Bueno y otras cosas ―igual mirándola―. Dime, nos veremos al rato, porque no podré contenerme mucho el tenerte cerca y hacer, como que entre nosotros no ha pasado nada. ―comento dejando un rastro de besos, por su cuello. ―Tengo todo preparado para escaparme a las 8 de la noche contigo, solo deberás seguirme la corriente. ―dijo estremeciéndose con los besos que Darío, prodigaba entre su cuello hacia su boca. Darío solo sonrió sin dejar de besar. ― Bien, solo deja que me quite tu labial, sino será obvio que entre nosotros hay algo más ¿No crees? ―pregunto sonriendo, solo dejando sus brazos para buscar un pañuelo para limpiarse los labios. Annell sonreía como niña, tras estar casi media hora adentro, los dos salían como si nada de la oficina, viendo como los demás estaban afuera esperándolos. ― Bueno vámonos que tengo hambre, aunque no lo crean yo si como comida. ―Todos sonrieron ante aquella revelación, para dirigirse al restaurante abordando las camionetas y carros dispuestos para ellos. Darío abordaba su limosina junto con Fernando, el cual estaba súper intrigado de saber ¿que había hablado con Annell en su oficina? Lo miro y lo soltó de una. ―Oye ya dime ¿Que tenías que hablar con Annell? ―¿Perdón? ―pregunto, al ver a Fernando que estaba más que intrigado. ―Sí… ¿Que tenías que hablar con ella? Digo porque tardaron más de media hora, si ya todo estaba dicho. ―contesto, solo mirando a Darío que estaba mirando por la ventana de la limusina. ―Mmm bueno te voy a decir. ―acercándose a Fernando y haciéndole señas, para que se acercara para hablarle al oído, este haciendo caso―. Es un secreto ― susurrando y sonriendo. Fernando, estaba que no se aguantaba. ― No puedes hacerme esto, anda dime ¿Que puede ser secreto? Seré su futuro esposo, yo debo saber qué secretos puede haber entre ella y tú. ―No te diré, ya cuando sea tu esposa le preguntas a ella. ―dijo Darío solo cruzando la pierna para estar más cómodo. ―Tal vez lo haga, todo lo que tenga que ver con ella me interesa, ya voy a subir las fotos a i********:, no sabes la euforia que va ser esto, me preguntaran si es mi novia a lo que diré que siiiii. ―comento solo dándole besos y besos a la imagen de su teléfono. Darío, solo se carcajeo. ― jajjajajajjajaj Luego ella desmentirá lo que tú dices. ―Ay ya no te rías, solo déjame soñar, además ni que ella fuera a ver mi i********:, oye porque no invitaste a Rachel sé que es súper fans de Annell, pensé que estaría aquí. ―comento, manipulando su teléfono para subir las fotos que se tomó con Annell. ―Porque no sabía que era la cantante de la que tanto me hablaba, iba ser la imagen de mi emporio, creo que una vez me la mencionó, pero soy malo para los nombres, solo por eso no recorde. ―contesto Darío solo sonriendo de su secreto… Su secreto es Annell. ―Sí, por eso siempre te digo que te intereses más la publicidad, pero solo huyes. ―habla Fernando viendo todos los me gusta que le ponían a su foto. Darío se desabrocho su saco, para revisar su celular y ver algunos mensajes. ―Sabes que lo detesto y sabes la razón, pero para eso estás tú que haces un excelente trabajo ―Oh si, lo sé ―dijo, pegándose su puño en la cara en señal de arrogancia―. La hubieras invitado a venir en la limosina para tenerla cerca, aquí junto a mí. ―dijo solo haciendo el ademán de que como la abrazaría, si la tuviera cerca. ―Ella trae a su perro guardián, así que no creo que te la dejen ni un ratito. ― pensando ¿Cómo hacer para persuadir a Luca? Ya que sabía que iba a ser una piedra en el zapato en su relación, por su forma de ver cómo la cuidaba. Al llegar al restaurante, uno de los más exclusivos de la ciudad, los carros aparcaron y todos comenzaron a bajarse, Darío espero por Annell para darle lugar a que pasara, sin dejar de mirarla y ella coquetamente lo miraba igual. Luca que la conocía a la perfección se dio cuenta de las miradas, aunque se decía que solo era la cuestión de que tal vez, era uno de sus tantos fans, así que solo hizo caso omiso a todas las miradas. Al llegar a sentarse la mesa ya estaba acomodada, Darío se sentó en una de las esquinas con algunos de sus inversionistas mientras que Annell, se sentó junto a Luca y junto a Fernando que no perdía la oportunidad para hablar con ella, pero de cuando en cuando las miradas de ellos se conectan, el celular sonaba se mandándose mensaje… ―Quiero besarte ―mensajeaba Darío a Annell, que esta solo le ofrecía una mirada coqueta. ―No puedes, aquí no ―contestaba por mensaje sonriendo. ―No creo poder contenerme, solo deja que te dé un beso. ―mandaba el mensaje que veía como ella, discretamente los veía a modo que no los viera Luca. ―Nos verán, no sabes cómo son los paparazzis ―mensajeaba muy discretamente, sin dejar de poner atención a lo que hablaba Luca con Fernando que era el más entusiasmado. ―Esta todo cerrado, nadie puede entrar, cerramos el restaurante para tu comodidad, anda solo un beso que sí no, lo que haré es ir hasta a tu asiento y te sacaré de aquí, para llevarte a donde si pueda besarte. ―mensajeo como si fuera una amenaza, pero Annell al mirar el mensaje, volteo a ver a Darío y este le regaló una mirada coqueta arqueando la ceja de que planeaba hacer lo que decía el mensaje. Annell solo meneo la cabeza en negación y contestó. ―Te veo en el pasillo, que está junto al baño. Ante ese mensaje Darío, se levantó discretamente para abrochar su saco y dirigirse al baño, tras de él se levanta Annell para ir también, la cual fue detenida por Luca ― ¿Dónde vas? ―pregunto tomándola del brazo. ―¡Al baño! ―exclamo. mirándolo con furia por hacer eso en público. Luca la suelta y le sonríe, siguiendo la plática con Fernando sobre de donde sería el lugar ideal para tomar las fotos, que eso sería la próxima semana, ya que la gira mundial la tendría próximamente. Annell camina dirigiéndose al pasillo buscando el tocador, pero en el transcurso un par de brazos la atraparon casi sin darle tiempo de pensar, si no fuera por el perfume de Darío que para ella era inigualable supo de inmediato ¿De quien eran esos brazos? A los cuales no se resistió, ya que atrapada en ellos Darío buscó sus labios para besarla con fervor, pero los dos se necesitaban. Los besos seguían en aquel pasillo, uno tras otro sin darse tregua, la lengua y el sabor de sus alientos se unían aquel beso arrebatado pero que los dos ansiaban, pero Luca estaba ansioso veía su reloj y Annell ya llevaba más de 10 minutos en el baño, así que decidió ir a buscarla para ver si estaba bien. Se estaba levantando cuando Fernando le tomó de la mano, ya que estaba pasado de copas… ―Solo quiero decirte que Annell es la mejor cantante del mundo y yo estoy muy enamorado de ella, me casare con ella ¿Crees que me acepte? ―pregunto, sin soltarlo. Luca que sabía que la mayoría de los fans siempre soñaban con casarse con Annell, solo se quitó el agarre de Fernando y sonrió. ― Solo ella te puede contestar eso, pero la verdad es que ella es una mujer muy ocupada, que no creo que esté lista para casarse o formar una familia, menos con su carrera en ascenso. ―dijo tratando de mirar al pasillo donde se fue Annell, que solo no aparecía, así que en un descuido solo dejó a Fernando hablando solo para dirigirse a buscar a Annell. Annell y Darío, se comían a besos sin pensar en nada… Continuará…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD