Ver cómo la ventana se cerraba dejándola en completa oscuridad, puso a temblar a Luzmila. De un momento a otro lo que era una gran ventana que daba al balcón donde hace horas atrás se paró y solicitó ayuda, se había convertido en una pared, dejándola completamente encerrada. Llena de intrigas encendió la luz, fue hasta la que antes era una puerta de cristal y ahora se había convertido en pared. Tocó el material y era duro, tan duro como si fuera una pared de cemento. El corazón de Luz empezó a latir desenfrenadamente. Al sentirse asfixiada corrió hacia la puerta, por consiguiente, por el pasillo. Llegó a la puerta y empezó a golpear y a suplicar la dejaran salir. Al no obtener respuesta se introdujo en una de las habitaciones, la cual estaba totalmente libre, no se encontraba ninguna cama

