Durante el siguiente mes me dediqué a ayudar a mi padre y a Valerie en todo lo que pudiera. Me sentía muy feliz de tener una hermana menor a la que consentir y malcriar. Mis encuentros secretos con Antoine siguieron, pues era mucho más fácil salir de casa sin dar explicaciones, ya que todos estaban concentrados en mi nueva hermanita. Una tarde, mientras estaba con Antoine en el Centro Comercial, comiendo pizza, él me comentó que su madre sabía que estábamos juntos. Casi me da un síncope al escuchar eso, pero él me aseguró que su mamá lo entendió y no se opuso a nuestro noviazgo, con la condición de que ya no nos viéramos más, a escondidas en la calle, con como si fuésemos dos criminales huyendo de las autoridades, sino que lo hiciéramos en su casa. Yo tenía que rodear todo el conjunto re

