¡La carta! Abrí mis ojos, tanto, que casi se me salen de las cuencas, al recordar la carta que Ellie me entregó el viernes pasado para que se la diera a Antoine y que de seguro seguía dentro de mi libreta de matemáticas. Con todo lo que sucedió, ni siquiera me tomé el atrevimiento de leerla. —Yo… —balbuceé. —Le gusta alguien más —Ellie se mostró acongojada—. Es eso, ¿verdad? No respondí. —Él está enamorado de otra chica. Por eso no has querido decirme nada. ¿Cierto? Asentí con la cabeza. Es ahora o nunca. Debía decírselo tarde o temprano, así que decidí aprovechar que se sentía desilusionada para decirle toda la verdad. Sería un solo golpe. Rogué en mi interior que se lo tomara de la mejor manera. —Antoine me confesó que está enamorado de mí —musité. Hubo un silencio terrible. Aunqu

