La ciudad no lo vio llegar; simplemente, un día, Eduardo volvió a estar en todas partes. Su nombre apareció primero en una columna social, mencionado con ligereza: “Eduardo regresa tras una larga ausencia para retomar antiguos proyectos”. Luego, una fotografía cuidadosamente tomada comenzó a circular: él, impecable, sereno, asistiendo a una subasta benéfica. Nada en su postura sugería resentimiento; al contrario, parecía el retrato de un hombre que había encontrado la paz. Para Emilia, la imagen fue un golpe seco en el estómago. —Ya empezó —susurró, cuando Alexander le mostró la noticia. Eduardo no tardó en dar el siguiente paso. Ofreció una entrevista breve, medida, donde habló de su “tiempo lejos” como un proceso de reflexión y crecimiento. Negó cualquier conflicto con Emilia y, con
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


