VEINTINUEVE Ponce, Puerto Rico 8 de septiembre de 2014 Bill llamó a las 3:30 para comunicarnos que Kate saldría del muelle en media hora. No hay nada como adelantarse a un aviso de último momento, pero eran buenas noticias. Collin y Kurt aparecieron en nuestra puerta segundos después de que colgara el teléfono. —Malas noticias, aficionados al deporte. Tenemos vigilantes— anunció Collin. —¿Qué?— espeté. ¿De dónde habían salido? —¿Cómo han podido encontrarnos? Pensé que por eso habíamos pagado en efectivo. —Sí pagamos nuestras habitaciones en efectivo. Pero, ¿recuerdas la cena? —Preguntó Collin. Hice memoria. Yo no había pagado, pero no recordaba quién lo había hecho. Miré a Nick y él levantó los hombros en una especie de —No sé. Kurt murmuró algo. —¿Qué, papá?— preguntó Nick. —Dij

