Jenn sintió su cuerpo vibrar cuando las grandes manos de Toribio tocaban la piel de sus brazos con posesión. El contacto piel con piel encendió un fuego en su interior, algo que nunca antes había sentido, nublando su vista. Soltó un gemido que se perdió entre los labios de Toribio. Trató de alejarse de él pero no podía, su suegro la tenía apretada contra él, pero su cuerpo tampoco reaccionaba. No sabia que hacer por que estaba completamente segura que no podía caer con él una vez más pero se sentía tan necesitada de eso que solo él podía darle. Por que no podía engañarse, ella quería que él continuara. El agarre de Toribio se volvió un poco flojo cuando éste soltó sus labios y atacó su cuello terminando con la poca voluntad que le quedaba a Jenn, se rindió al deseo a ese placer que sol

