Jenn despertó con el rostro aún hundido en la almohada, el sol colándose a través de las cortinas. Se sentía confundida, recordaba poco de la noche anterior. Se giró lentamente, esperando encontrar a Toribio a su lado, pero no estaba, entonces todo los recuerdos de anoche llegaron a ella, reproduciéndose en su mente como una película. Se levantó y suspiró decepcionada. Tontamente pensó que él estaría buscando la forma de hablar con ella después de enterarse de su infidelidad pero no, no estaba. Toribio había partido muy temprano esa mañana, pero ella no lo sabía. Suspiró con resignación y se vistió sin prisa. Decidió seguir su día trabajando. Se dirigió hacia la cocina para buscar su desayuno, como cualquier otro empleado. Su cabello aún estaba húmedo, recogido de forma descuidada, ho

