POV Jenn
Me escondo en el auto esperando a Leonardo salga pero no lo hace, cuando veo a Pamela salir con un grupo de personas y señalar hacia donde estoy.
No puedo quedarme>> pienso antes de subir al auto y empezar a manejar.
Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que manejé que no puedo evitar sentir miedo. Quisiera ir a visitar a mis padres pero no es seguro, no se a donde ir, todo lo que conozco como mi hogar es la finca de Toribio pero a ese lugar no puedo regresar.
Después de manejar por una hora, me detengo en un lugar que parece un mercado, decido caminar un poco para calmar esto que siento o tendré un accidente en la carretera. Debo aprender a cuidarme, tengo que controlar mis emociones, nuestro… mi bebe nacerá y tendrá todo mi amor.
>
Sigo caminando hasta que encuentro un lugar donde venden comida, y pido unas empanadas con jugo de fresas. A mi bebé le encanta, es lo que más nos gustaba desayunar cuando estábamos en la finca. Toribio siempre nos sorprendía con panqueques con fresas y crema.
Una pequeña lágrima se resbala por mi mejilla. Al recordar su sonrisa, la forma en la que venía con la fuente de comida a la cama para sorprenderme, sobre todo su rostro cuando el doctor confirmó mi embarazo. Yo estaba asustada por mi pérdida anterior, pero él prometió cuidarme, prometió que nuestro bebé nacerá sano, espero que cumplas tu promesa Toribio, desde donde estés cuida a nuestro bebé.
— ¿Se siente bien? — pregunta la señora que prepara el jugo. Solo asiento con mi cabeza y le pago antes de sentarme a comer.
Las empanadas están deliciosas, después de comerlas siento al fin un poco de tranquilidad, pero sé que debo volver al auto, en algún momento Leonardo me llamará.
Caminar sola me hace sentir libre, pero a la vez me siento presa en este lugar que no parece ser mio. ¿Cuánto tiempo estuve encerrada con Toribio? ¿Un año, dos años? Siento que hubiera sido una vida entera, porque no creo poder adaptarme a estar sin él.
Mi teléfono suena y sé que es Leonardo, pero no quiero hablar. Me siento muy incómoda al tenerlo cerca, sobre todo porque él actúa como si no hubiera pasado el tiempo. ¿De verdad piensa que nos casaremos?
Ni siquiera quiero pensar en lo que me dirá cuando sepa que estoy embarazada de su padre.
— Hola — respondo casi en un susurro.
— Jenn ¿Estás bien? — No respondo nada solo hago un ligero sonido — Vi lo que paso, esta bien que te hayas ido, iré a buscarte, dime ¿donde estas? — Vió lo que pasó pero no fue a ayudarme.
Tomé mi celular y le mandé mi ubicación en tiempo real para que me encuentre.
— Iré por ti, no te preocupes — dice antes de cortar la llamada.
Me acerco al auto para esperarlo cuando veo la silueta de un hombre a lo lejos. Me llama la atención por que no hay nadie caminando por el parque solo ese hombre que se pierde entre los árboles.
>
Me subo al auto a esperar, y poco tiempo después Leonardo aparece en un taxi.
— Jean que bueno que estes bien — dice abrazándome y deja un beso en mi frente — Dame las llaves yo manejaré.
Me bajo del auto, me paso para el lado del copiloto y él se sube para manejar.
— Te llevaré a un lugar seguro mañana, por hoy debemos volver a mi departamento — solo asiento con la cabeza, no tengo más que decir.
Bajo la ventana y dejo que el aire juegue con mi cabello, es una sensación parecida a lo que sentía cuando montaba un caballo pero dejé de hacerlo cuando perdí a mi primer bebé.
La verdad es que no tengo muchas opciones. Mis padres no saben de mi desde que Toribio me secuestró el día de la boda y cuando la policía me rescató me dijo que no podía hablar con ellos hasta estar segura.
Muchos de los socios de Toribio saben que soy… fui su esposa, y ahora que él está muerto, la nueva patrona debería ser yo, pero no estoy lista, ni tampoco quiero hacerlo. La mafia es algo que nunca me gustó. Me enamoré de Toribio y acepté quedarme con él, pero yo estaba alejada de sus negocios.
Leonardo dijo que él se encargará de todo y por mi parte, él es el más adecuado para ocupar el lugar de su padre, yo solo quiero irme lejos de aquí y vivir tranquila con mi bebé.
— Llegamos — dijo Leonardo y ambos bajamos del coche. Antes de llegar, veo que en la entrada hay un arreglo floral, como esos que se llevan a los funerales pero este está solamente hecho de lirios.
>
Flashback
— ¿Por qué siempre me regalas un lirio? — pregunté
— Cada uno significa algo diferente que he sentido por ti. Al inicio solo eran blancos, que representaban a tu inocencia y pureza, luego amarillos, por que sentí alegría que finalmente me aceptaras y ahora son rojos, por todo el amor que siento por ti… Te amo sirenita, te amo con todo lo que soy.
Fin del Flashback
— Ten cuidado — advierte Leonardo y se acerca a revisar las flores.Cuando levanta el arreglo, en el piso queda un sobre, el cual recojo y empiezo a leer.
“Te dije que no llores por mi, te queda bien el n***o. Mis más sentidas condolencias a la viuda”
>
Siento una punzada en el vientre y el dolor empieza a expandirse por mi cuerpo, como puedo me sostengo de Leonardo.
— No me siento bien… por favor llévame al hospital — le suplico tocando mi vientre.
Mi bebe, no, no, no voy a perderlo>>
POV Leonardo
— Doctor ¿Qué tiene mi mujer? — pregunto al doctor que estuvo con nosotros cuando la ingresamos al hospital. Ya han pasado varias horas y nadie me dice nada o me dejan entrar a verla.
Empiezo a preocuparme, no puedo dejarla sola mucho tiempo. Alguien podría encontrarla y decirle algo que no debe saber, pero debía asistir conmigo al funeral. Le pagué a todas esas mujeres para que ella las vea, y se de cuenta que no fue la única mujer en la vida de Toribio, ella debe olvidarlo y yo me encargaré de eso.
— En un momento le avisaran para que entre a la habitación — dice el doctor y no me queda más que esperar.
Jenn cree que yo no sé, pero sí sé que ella y Toribio estuvieron juntos por eso me adelanté a rescatarla y salió todo mal porque tuvimos que matarlo, y ahora no sabemos dónde está todo el dinero, pero poco a poco lo voy a descubrir.
Por eso me quedé en el funeral, necesito que la gente confíe en mí, así tomaré su lugar en la mesa de reuniones.
— ¿Cómo te sientes amor? — digo tomando su mano.
Me gusta Jenn, aunque no es mi tipo de mujer, me iba a casar con ella por que necesitaba una esposa, pero no puedo evitar sentir rechazo por ella después de saber que se follo a Toribio, pero no me queda más que mostrarme bueno, necesito poder controlarla a mi antojo.
— Yo estoy bien — dice mirando al piso — el bebe también está bien…
>
— ¿Estás….? — No tengo que terminar la pregunta para que ella asienta con la cabeza.
¡Maldito!, ¡mil veces maldito! Al haber otro heredero no me aceptaran por qué ese bebé nacerá dentro del matrimonio, sin embargo seguiré siendo el hijo bastardo.
—- No te preocupes, juntos lo cuidaremos… — dije y ella sonrió.
Haré que ella vuelva a confiar en mí, cuando tenga la oportunidad me desharé de ese bebé. Lo siento Jenn pero tu hijo no puede nacer.