Soul Reapers.

5000 Words
Mi hermano cayó al suelo desparramado, completamente inconsciente y con el rostro hecho una mierda. Después de semejante puñetazo, no me sorprendería que lo estuviera. - Imbécil - oí mascullar a Jeargo mas para sí que para otros - debiste oírme y hacerme caso - dijo de nuevo más para sí que para otros mientras se ponía en cuclillas frente a mi hermano y lo revisaba con cuidado. Parecía disgustado con el resultado de aquel enfrentamiento tan súbito. Yo seguía sin comprender sus razones para seguir interfiriendo en esto. Todos en el lugar miraban con gran sorpresa lo que acababa de suceder. De pronto Jeargo hizo algo que provoco que mi hermano despertara dando un brinco. Parecía sobresaltado. - Vuelve a ponerle un dedo encima a April, y la próxima vez no me contendré, y créeme, si no lo hago, tu cabeza estallara en mil pedazos, ya conociste mi fuerza - advirtió y se dio la vuelta, esta vez parecía molesto y ya no tenía su sonrisa perfecta, aunque… me volvió a mirar, y ahí estaba, sonrió de nuevo y desapareció. Sea lo que fuere que pensara, estaba segura de que Aiden ya no se atrevería a tocarme, puesto que cuando Jeargo le dio aquella advertencia, mi hermano tembló como un cobarde, y aunque por un lado estaba contenta de que esto sucediera, por el otro lado estaba muy molesta con ese chico. Nadie nunca había hecho temblar de esa manera a Aiden. Por esa parte me sentía un poco satisfecha. El idiota al fin tenía una cucharada de su propia medicina. Pero Jeargo no tenía ningún derecho a meterse en esto. Por esa parte estaba muy molesta. De nuevo se había entrometido, aun cuando le advertí que le partiría la cara si lo hacía. Parece que mi advertencia no la tomó en serio. Pero se va a enterar. Como dije, no me gustaba que me defendieran, menos un Huargo. Alguien que no es de mi especie, que de hecho su especie estuvo en guerra con la mía por muchos años. No porque su padre hubiera logrado una tregua con los míos, significaba que dejaba de odiarlos. Eran Darkers, como quiera que lo vieran, era un Darker, era un enemigo, y odiaba a los Darkers. Él no era una excepción. Definitivamente le romperé la cara, como se la rompió a mi hermano, aunque… eso fue divertido de ver. Al fin el idiota de Aiden recibió su merecido. Aun no entendía que hacia él en mi universidad con sus hermanos ¿Acaso me había seguido? Al anochecer, el sol se estaba poniendo, era hora de la cena, y fui al cafetín por algo de comer antes de salir e irme a la orden. Lo encontré allí de nuevo con sus hermanos. - Te dije lo que iba a suceder si te entrometías de nuevo - sentencié cuando me planté a su lado con la ira subiéndome por el pecho y calándome los huesos. Él me miró con inocencia y sorpresa - voy a partirte la cara. - No hagas eso por favor - pidió casi suplicando, parecía preocupado  ¿Acaso se está burlando de mí? - ya viste lo que le paso a tu hermano después de golpearme, no quiero que te hagas daño por mi culpa, no me lo perdonaría - ¿No se lo perdonaría? ¿Qué rayos le sucede? ¿Por qué actúa como si yo le importase? ¿Por qué se comporta como si tuviera que protegerme como si fuera mi guardián? Estiré el brazo lista para golpearlo, y lance mi puñetazo, pero me detuve cuando vi que su hermana intentó atravesarse y él la detuvo. Le vi sonreírme de nuevo tan tierno. Debo admitir que es realmente lindo… espera ¿Qué? ¿Por qué estoy pensando en eso? - Si quieres hacerme daño, hazlo con tu Reaper, pero no lo hagas con tus manos, como dije, no soportaría que te hicieras daño por mi culpa - mi rabia se esfumó instantáneamente, en cambio encontré una rara mirada de confusión en mi rostro. Él no podía apreciarse más apacible y tierno. No pude entender cómo o por qué ya no tenía esas ganas de golpearlo que traía hace unos momentos, pero simplemente se fueron. Algo me hizo cambiar de parecer. Él… no importa. Bajé mi mano y me tranquilicé. - ¿Qué haces aquí? - Cuestioné respirando profundo para volver a mis cabales antes de hacer alguna estupidez - ¿Por qué me seguiste? - Investigué. - No te seguí - dijo negando extrañado - aunque de no estudiar aquí, quizá lo habría hecho - admitió y se levantó de su silla con esa sonrisa - que por alguna razón, no se borraba de su rostro - y se marchó. Pero espera… ¿Estudia aquí? ¿Cómo…? ¡Lo que me faltaba! - En serio le agradas a mi hermano - dijo la pelirroja a mi lado y la miré con una ceja alzada - él no es violento, pero por ti, es capaz de matar a cualquiera - comentó como si fuera la cosa más normal del mundo ¿Cómo se supone que debía sentirme con eso? ¿Qué diablos le pasa? - deberías pensar bien antes de ofrecerle un golpe a quien ya te salvo dos veces del gorila idiota de tu hermano. ¡Como si eso fuera de su incumbencia estúpidos Huargos! La vi a ella y a su otro hermano marcharse del lugar. Pero da igual… entonces… ¿Jeargo estudia en la misma universidad que yo, eso era posible? La noche cayó y era hora de cazar. Mi hermano intentó mantenerse al margen, no me dirigió la mirada en todo el rato que llevábamos en busca de alguna presa. Seguro no quería meterse conmigo después de lo que le había hecho Jeargo. Por un lado estaba feliz pero por el otro, me seguía sintiendo muy molesta. Aiden era un idiota y detestaba ser golpeada por él pero, seguía siendo mi hermano y lo quería. Era mi sangre, y se me hacía más insoportable que lo hubieran golpeado y no fuera yo. - Aiden escucha, yo... - Aléjate de mí engendro - dio un salto hacia atrás y me miró con tanto desprecio que sentí mi corazón retorcerse. No podía entender cómo era posible que mi propio hermano sintiera tal grado de repulsión hacia mí - pude ver que tú y el pulgoso se quieren mucho, a donde quiera que vas ese apestoso perro te sigue y permites que golpee a tu hermano, a tu propia sangre. - No, Aiden, yo no... - traté de explicarle pero él no me dejó hablar. Su enojo se podía apreciar en todas sus facciones llenas de desprecio y repulsión. - Eres una decepción para nuestra especie - discriminó y me hizo sentir tan... culpable. Él me siguió mirando acusadoramente y bufó con tanta fuerza que seguro se escuchó en la parte de debajo de este edificio en el que estamos - un cazador y un Darker enamorados, me das as... - me resultó extraño que parara de reprocharme súbitamente, hasta que vi sobre la cima de la catedral frente a nosotros a Jeargo, de pie junto a sus dos hermanos en cuclillas a ambos lados de él. Traían trajes de cazador, lo cual era una ofensa enorme pues ellos no eran cazadores. Aunque tuvieran nuestros poderes, no lo eran. Jeargo miraba a mi hermano amenazadoramente y eso hizo que Aiden dejara de tratarme y hacerme sentir como basura, y luego de unos segundos desapareció y sus hermanos detrás de él. Era realmente misterioso, siempre estaba cerca cuando mi hermano me molestaba. No podía comprender por qué tanto misterio, por qué tanto interés en mi ¿A él qué le importaba lo que Aiden me hiciera? Ni siquiera me conocía, ni yo a él. ¿Cómo podía agradarle tanto? Yo no tenía amigos, ni en la orden mucho menos fuera de ella, porque simplemente no soy agradable. Soy violenta, hostil, odiosa y repelente a las relaciones sociales. Sencillamente no sabía cómo relacionarme. Tal vez todo se debía a los maltratos que he recibido de Aiden toda mi vida. En toda mi vida había tenido una sola amiga, una humana llamada Courtney. Ella había sido insistente desde que éramos niñas y fue la única que se ganó mi confianza al punto tal de convertirse en una amiga, la única. Por la mañana al llegar, Nicholas entrenaba, y parecía estar un poco más en forma que ayer. Vi a Blake acercarse y darle algunos consejos, y no sé por qué pero termino empuñando una espada para entrenar con él. Eso me sorprendió. Parecía que los consejos que le dio le habían funcionado puesto que aunque Blake era realmente fuerte, aun así pudo sostenerse por más de un minuto, lo que era un logro, porque nadie había resistido tanto un entrenamiento con él, ni siquiera Aiden y yo, que ocupábamos el segundo y tercer lugar respectivamente en el ranking de cazadores, y es que Blake era quien ocupaba el primer lugar. Además de eso él no solía entrenar a nadie más que a Aiden y a mí. Él había sido pupilo directo del padre de Nick. Tal vez por eso se sintió con esa necesidad de darle algunos tips básicos. Finalmente ya no pudo combatirlo y perdió el equilibrio tras un ataque de Blake. Lo vi ponerse en pie y prepararse para entrenar conmigo, perecía muy seguro de que obtendría resultados diferentes, pero yo estaba segura de que lo sucedido con Blake solo había sido suerte, porque él jamás se habría contenido. Para mi sorpresa, era más fuerte de lo esperado. No había sido suerte. - Veo que los consejos de Blake te funcionaron - él asintió y el aludido miraba desde un lado de la colcha de entrenamiento. Aun así no era suficiente pues lo derribé y lo dominé al instante. - Que no te haga sentir mal Nick. Después de todo no sería fácil vencerla, ella y su hermano son mis mejores estudiantes - afirmó Blake tratando de darle ánimos - Aip, creo que ya está listo, muéstrale las Soul Reaper, es hora de que haga conexión - susurró a mi lado y yo asentí conforme y le pedí a Nick seguirme. Lo llevé hasta el cuarto de equipamiento donde guardábamos las Soul Reaper, nuestros vestuarios de caza y todo el equipo que utilizábamos para cazar a los Darkers. Le vi admirar con asombro cada espada, sable, estoque, martillo, maza, hacha y daga. - Este es el cuarto de equipamiento - comenté con una sonrisa de orgullo en mi rostro mientras seguía caminando y él detrás de mí - todo desde vestuarios hasta Soul Reaper lo consigues en este lugar - le expliqué parándome frente al depósito de espadas. Supuse por el arma de entrenamiento que usaba, que le iban a gustar estas espadas. - Este lugar es impresionante - comentó mirando todo con asombro, aun sin percatarse que estábamos frente a las espadas más poderosas que jamás hubieran existido - ¿Por qué me trajiste aquí? - Preguntó confuso. - Blake y yo pudimos notar que la Soul Reaper más adecuada para ti sería una mano doble, o espada pesada - mi respuesta solo lo confundió más. Rodé los ojos fastidiada - eres en serio bien tarado - despotriqué y me miró con mala cara - en vista de tu impresionante progreso durante este entrenamiento, por órdenes de Blake, quien es el más fuerte de nosotros, considerado como un cazador de clase tesla, vamos a asignarte una Soul Reaper. - ¿Es en serio? - Verificó emocionado, como si fuera un niño con juguete nuevo. ¿Por qué lo hombres son tan infantiles?  - ¡Así es! Puedes elegir la que más te guste de este depósito. Sé que te gustaran estas manos dobles - comenzó a recorrer la pared donde se hallaban colgadas todas las espadas pesadas de esta cumbre, en busca de una Soul Reaper que le atrajera. Podía entenderlo perfectamente. Para mí tampoco fue sencillo elegir mis Soul Reapers. Elegir esas dagas me tomó algo de tiempo, pero supongo que todo es cuestión de conexión. Yo las elegí porque sentí una conexión especial con ellas y hasta sol de hoy han sido mis armas predilectas. Aunque los cazadores podemos tener más de una Reaper. Pese a eso, yo no he hecho conexión con ninguna otra. Me gustan mis dagas. Fin de la discusión. Las admiro todas con atención, sin elegir ni una sola de las espadas en la categoría de manos dobles, hasta que se detuvo al final de la hilera de esta categoría, en donde comenzaba una categoría nueva, pero que incluía la mano doble. Eran dos espadas que conocíamos muy bien los cazadores, entre la categoría de Reapers gemelas y espadas pesadas. Había muy pocas Reapers gemelas, como las mías por ejemplo, y de hecho estas espadas eran las más poderosas de todas. La Black y la White hunters eran un par de espadas pesadas, con hojas negra y blanca respectivamente, y aunque fueron hechas para ser usadas juntas, nadie tenía el poder para blandir ambas, porque no solo eran muy pesadas para blandirlas a una sola mano, sino que también el poder de ambas espadas era demasiado como para que un cazador pudiera resistir usarlas al mismo tiempo. - Estas… - se giró a verme señalando las espadas con su dedo y le sonreí de medio lado. Dudo mucho que le vayan a servir. Todos los cazadores somos tan ilusos al principio como para creer que podemos blandirlas, pero la realidad es que no. - Son las espadas gemelas Black y White hunters  - adelanté, él se quedó apreciándolas por otro rato mientras yo seguía hablando - son las Soul Reapers más poderosas que conocemos. Nadie ha podido blandirlas al mismo tiempo hasta ahora - comenté y el me miró sorprendido - se supone que son más poderosas juntas que por separado, pero aun por separado, son extremadamente destructivas para los Darkers. - ¡Las quiero! - ¿Qué él qué? En serio que está chiflado este novato. ¡JA! Que iluso. - ¿Acaso perdiste la cabeza? - Cuestioné con una incrédula sonrisa de diversión y me miró confuso, en serio está loco - mira… en primer lugar, son demasiado poderosas como para que puedas blandirlas tan pronto, y en segundo lugar, en caso de que intentaras blandirlas, solo tendrías posibilidad con la Black hunter. - ¿Por qué? ¿Qué tiene de malo la White hunter? - Preguntó, pobrecito, no sabe nada. Pero… ¿Qué se puede esperar de él? Es un novato a fin de cuentas. - La White hunter no ha podido se blandida por nadie en generaciones. No acepta a nadie que no sea digno. - ¿Qué? - Las Soul Reapers, como su nombre lo indica, no solo son segadoras de almas, sino también contenedores. Por lo cual ellas albergan un alma propia dentro de sí, una que piensa y elige a su portador. En este caso, las poderosas gemelas Black y White no han tenido alguien digno de blandirlas en mucho tiempo. - Entonces solo empuñare la Black hunter - replicó, como si eso fuera posible. Ya me estaba comenzando a parecer que solo quería molestarme. - No puedes - repliqué un poco fastidiada - mira… la Black hunter es muy peligrosa. Aunque su espíritu no es maligno, su poder si lo es, y consume el poder de su portador hasta quitarle la vida, eso le paso a tu madre, la Black hunter redujo sus años de vida. - ¿Qué clase de poderes poseen? - Preguntó como si eso le fuera a ayudar a blandirla sin ser perjudicado por su poder. Creo que está muy empeñado en esto. - La Black hunter posee el poder de la obscuridad, para muchos cazadores esta espada es la mejor para luchar contra los Darkers y estoy de acuerdo con ellos, ya que básicamente la Black hunter controla y se fortalece de la obscuridad de los Darkers, por lo que si los controla, ni siquiera es necesario pelear con ellos. Sin embargo, como dije, es muy peligrosa, puede consumir tu vida, y de nada servirá que tu propia Soul Reaper te mate. - ¿Y la White hunter? - Cuestionó y en serio ya se estaba convirtiendo en un verdadero fastidio. - La White hunter es considerada la más poderosa de las dos. Emite una luz cegadora que para los Darkers es letal. Puede evaporar un centenar de ellos con un solo tajo luminoso. Lamentablemente no ha habido nadie digno de blandirla en muchas generaciones. - Quizá yo sea digno  - refutó y me burlé, él en serio que era gracioso y engreído. - No creas que por haber aguantado un minuto de entrenamiento con un cazador clase Tesla como Blake te hace digno de tan inmenso poder, no seas arrogante - sentencié con desdén. Él solo rio para sí como si tuviera mucha confianza en que lo iba a lograr. - Aun así las quiero - afirmó volviendo la mirada hacia las espadas como si nada de lo que yo dijese le importara. - ¿Acaso no entendis…? - Dijiste que podía elegir la que yo quisiera ¡Quiero estas! - Anticipó repitiendo mis palabras y poniéndose impertinente. - Esta bien - acepté de mala gana - si te quieres morir es tu problema - ¡ES UN IDIOTA! - Gracias - dijo, se volvió para mirarme y me sonrió con sorna ¡ESTE…! ¡DESGRACIADO! - Si, si, no importa, ven conmigo - quiero partirle la cara también. ¿Por qué soy tan violenta? ¡Ah sí, porque mi hermano me golpea y los hombre son muy estúpidos! No los soporto. - Este es nuestro vestuario, aunque tú ya lo viste antes - expliqué parándome frente a la pared donde se encuentran colgados los uniformes - es muy sencillo. La gabardina puedes elegirla según el rango que se te sea asignado. Los cazadores clase Nova, usamos una gabardina azul oscuro, los cazadores clase Terra usan una color marrón oscura como la de mi hermano, y los cazadores clase Tesla, utilizan una color n***o brillante. Ahora tú eres un Novicio, lo que significa que tendrás que usar una de color blanco mate. Por otra parte, están los pantalones de gabardina del mismo color, hechos con una tela más flexible que te permite pelear con mayor movilidad al igual que la gabardina y los zapatos estilo botines que también son del mismo color y parecen más casuales que deportivos, pero es solo para hacer juego con la vestimenta elegante. Son realmente cómodos para correr, saltar y todo lo que requiera esfuerzo físico de tus pies. Usamos también una capucha adherible a la gabardina, la cual aunque es del mismo color, la tela es de tu elección. Por el resto, toda la vestimenta funciona como una armadura. Toda esta reforzada con un recubrimiento de diamantes interno que te protege de la mayoría de los ataques de los Darkers, aunque no de todos. A pesar del recubrimiento de diamante, a través de los años, encontramos la manera de volver la armadura lo más liviana posible, a través de poder espiritual, por eso hoy día es muy fácil luchar con todo ese vestuario. En el móvil que te dimos, hay información de los Darkers, sus poderes y rangos dependiendo del poder que posean. Hay cuatro rangos, del menos al más peligroso en este orden respectivamente: Rango C, rango B, rango A, y rango S. deberás tener especial cuidado de no enfrentarte a un rango S tu solo. Por último, ya que no podrás llevar tu traje puesto todo el tiempo, los ingenieros crearon este artefacto contenedor, capaz de guardar todo tu equipamiento en un simple, sencillo y pequeño cilindro plateado que puedes llevar colgado en tu cuello. Cuando necesites usar tu equipo, usa una gota de sangre, activa tu marca y establece la conexión espiritual con el dispositivo para invocar tu Soul Reaper y tu vestuario, no será necesario ponértelo, lo llevaras puesto una vez que lo hayas invocado. - ¿Cómo rayos establezco una conexión espiritual? - Reprochó casi histérico porque era demasiada información para procesar tan rápido, y tuve que reírme. Había olvidado que aún no hacia la conexión. Para cualquiera toda esta información que le estaba dando era abrumadora. - Lo siento… - disculpé riéndome - para establecer una conexión, primero debes hacerlo con la Soul Reaper.  - ¿Cómo demonios se supone que hago eso? - Replicó gesticulándome su ansiedad con toda la cara y rodé los ojos. - Bueno… todo está en tu sangre, la sangre de los cazadores es la clave de su poder espiritual. La manera de establecer una conexión espiritual es activando tu marca a través de una gota de tu sangre. Una vez que lo hayas hecho, debes redirigir tu flujo sanguíneo, que es donde se genera tu poder espiritual, y concéntralo en un solo punto: tu marca. Después de que tu poder espiritual está concentrado en tu marca, el resto lo hace esta última. Ella establece la conexión con la ayuda de la Soul Reaper en cuanto la empuñas, pero antes de eso, debe aceptarte, y para eso, debes usar otra gota de sangre que el arma consumirá para poder establecer conexión contigo. Si ya has logrado una conexión con tu Soul Reaper, cuando actives la marca para invocar tu equipamiento, será la conexión con la Soul Reaper, junto con tu marca, la que haga aparecer tu equipo. Una vez que lo logras es sencillo. - Supongo que es hora de que vea si las gemelas Black y White me aceptan como su usuario entonces - comentó pensativo mientras miraba ambas espadas en sus vainas. Era algo irónico. La vaina de la Black hunter era blanca, y la de la White hunter era negra. - ¿En serio estas tan loco para intentarlo? - Cuestioné sorprendida. Todavía me costaba creer que él en serio lo iba a intentar pese a mis advertencias. Él definitivamente hablaba en serio. - Por supuesto que sí - dijo como si su respuesta fuera la más obvia - algo en ellas me resulta familiar, me siento atraído por ellas - dijo. Lo mire extrañada ¿Acaso eso podía suceder? Al parecer el poder de las espadas gemelas lo estaban llamando, pero eso nunca había ocurrido con nadie. Por lo general cuando te sientes atraído por una Soul Reaper de esa manera, significa que estas destinado a ser su usuario. Como me pasó a mí con mis dagas. Pero eso en raras ocasiones sucede y mucho menos con las gemelas Black y White. Nunca había sucedido con ellas. - Es como si me llamaran - exactamente lo que pensé, pero eso no debería ser posible ¿O sí? Si lo es ¿Quién rayos es este novato entonces? - no lo sé, es muy extraño. - Sí que lo es - afirmé mirándolo con incredulidad, casi como si él estuviera loco. Y sé que no lo está porque esa sensación de la que habla, la conozco perfectamente. Levantó la primera, la Black Hunter, y levantó un poco la empuñadura - ¿Qué hago? - Preguntó mirándome atentamente y parecía ansioso por ver que iba a suceder. Siendo honesta yo también estaba ansiosa, pero por verlo decepcionado de no poder blandirla. Estaba casi segura que la espada lo rechazaría. - ¿Ves ese pequeño pico filoso que sobresale de la empuñadura? - Pregunté señalándole aquella aparente decoración de la espada y él asintió - bueno, úsalo para hacer la conexión. Pincha tu dedo y la espada absorberá la gota de sangre, solo así podrás tener conexión. No era un simple adorno. Estaba diseñado para funcionar como una jeringa. Al pinchar tu dedo con eso, inmediatamente era como absorber la sangre con una jeringa. La sangre directamente iba a circular por todo el núcleo de acero de la espada para establecer la conexión que necesitaba forjar con ella. Hizo lo que le indiqué y lo vi poner los ojos en blanco, eso significaba que había establecido conexión con la Black hunter. - ¿Puedes oír su voz? - Pregunté un poco angustiada por él. No estaba segura si lo lograría, pero entonces él asintió. - ¿Eso es normal? – Preguntó y podía oír su voz distorsionada. No sabría decir si esto era buena o mala señal, pero si sé que iba por el camino correcto. - ¡Si! ¡Lo es! - Afirmé sin apartarme de él. Si algo salía mal solo yo podría sacarlo de la conexión y despertarlo. Tras unos segundos, lo vi desenvainar la espada completamente y sus ojos recuperaron su color ¿acaso la Black hunter lo había aceptado como usuario? Bueno, eso no era raro. Más bien era muy peligroso. Para él. - ¿Te aceptó? - Pregunté sorprendida y asintió. - Quiero intentarlo con la White hunter - dijo con la mirada perdida, llena de sorpresa y desconcierto. Parece como si hubiera descubierto el secreto mejor guardado de toda la historia. - Ahora sí, ya perdiste la cabeza hombre - vociferé dramáticamente - ¿Cómo rayos planeas blandirlas a las dos, si ni…? - No planeo blandirlas a las dos - replicó de inmediato mirándome con determinación y ahora si me estaba asustando - no aun. Solo quiero saber si la White hunter me acepta, y así podría tener ambas. No es como si hubiera una restricción respecto a la cantidad de Reapers en tu poder ¿O sí? - Bueno… debo admitir que en eso tenía razón pero aun así. - ¿Estás loco? - Chillé histérica - en primera ¿Qué te hace creer que te aceptará también? Y en segunda, aunque lo hiciera ¿Para que las quieres las dos si no las puedes usar al mismo tiempo? - Es una corazonada - dijo mirándome pensativo, casi perdido en lo que sea que estuviera pensando en ese momento - respecto a lo otro, creo que sería beneficioso poder ser usuario de ambas, ya que podría elegir qué espada usar en qué momento. Además es cierto, no puedo blandirlas aun, pero planeo hacerlo en algún momento… - respondió con aquella arrogancia para creer que podría siquiera lograrlo en algún punto, que me provocó los mayores deseos de toda mi vida de golpear a alguien hasta partirle la cara. - Si es que White te acepta - adelanté despectivamente y el asintió como si de verdad entendiera y peor aún, como si no le importara lo que le estoy explicando. No creo que lo entienda. Definitivamente es un idiota. - Está bien, haz lo que quieras - dije de mala gana y lo incité a hacerlo con ademan. Lo estaba retando a ver qué tan capaz era. ¡Seguro que fallará! Lo vi hacer lo mismo con la White hunter, y en un segundo estableció conexión, cosa que no había ocurrido en mucho tiempo. Nadie sabe cuándo fue la última vez que alguien fue capaz de blandir a la White hunter. Creo que nadie lo había logrado de hecho. En toda vida como cazadora no había oído sobre nadie que tuviera la capacidad de forjar una conexión con la poderosa White Hunter. Pronto sus ojos se pusieron en blanco nuevamente y no pude parar de observarlo con asombro y debo admitir que tenía algo de miedo. En serio ¿Quién es este novato? - ¿Puedes escuchar su voz Nick? - Investigué con asombro, no podía creerlo, él tampoco, se le notaba en la cara, pero asintió. Asintió tan asombrado que incluso él parecía no creérselo después de haberse mostrado tan confiado. Tras al menos unos quince minutos hablando con el espíritu de la White hunter, lo vi desenvainar completamente la espada, y eso significaba que esta lo había aceptado como usuario. No pude creerlo. A simple vista nadie podría. Pero era cierto. Estaba sucediendo. Alguien al fin había logrado ser aceptado por la White Hunter. Entonces… él decía la verdad. Las espadas lo estaban llamando. Él estaba destinado a ser su usuario. Es increíble. Este novato era impresionante, y guardaba muchos misterios. Primero había resistido un entrenamiento con Blake por más de un minuto, y ahora esto, era realmente impresionante. Y solo algo era seguro, él si era hijo del legendario Sam Taylor. Aun así eso no explicaba en lo absoluto cómo es que era capaz de algo como esto. Aunque tal vez pudiera deberse a que su mamá en algún momento fue la portadora de la Black Hunter. Quizá eso influya, pero no estoy muy segura de esto. - ¿Cómo lo hiciste? - Pregunté mirándolo con asombro mientras él me miraba de la misma manera durante el proceso de volver a guardar la espada en su funda. –  Ambición y convicción - afirmó, esta vez poniendo una mirada de tranquilidad y le dio una vuelta en su mano a la empuñadura, girando la espada de arriba abajo cubierta por esa empuñadura de cuero n***o. Mi mirada de consternación seguro no era nada normal, nada que hubieran visto antes, porque él comenzó a reírse como idiota cuando me vio tan sorprendida que ni siquiera podía articular palabra alguna. Tenía tantas preguntas en mi cabeza para hacerle. Quería saber qué le habían dicho las espadas. Quería saber cómo era posible. Quería saber sobre todo que se sentía poder blandir a la poderosa White Hunter ya que en alguna oportunidad pude blandir por un momento a la Black Hunter y dejé de hacerlo porque su poder me abrumó y me dejó sin energías. Ese era el gran riesgo de esta espada. Creo que era por eso que debían ser blandidas juntas. El poder de la White Hunter contrarrestaba el poder de Black. Algo así funcionaba todo esto.
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