2.5- No seas un maldito idiota

1497 Words
DORIAN  Llega tarde. No sé por qué. estoy sorprendido. Estoy de pie afuera de mi casa, con mi maleta con ruedas junto a mí. Me pongo las gafas de sol mientras reviso mi iPhone y veo que tengo razón. Lindsay llega más de siete minutos tarde. Extrañamente, encuentro ese reconocimiento relajante. Significa que es un ser humano seminormal. —¡Hola, Moore! — Una joven grita mi nombre, una joven cuya voz es un giro de ciento ochenta grados con respecto a la de Lindsay Mitchel. Levanto la vista y encuentro a Libby y Samantha Sterling, la hermana de Emmett, caminando penosamente hacia mí. claramente acaban de salir del metro. Honestamente, me sorprende verlas. Acabo de llamar a Emmett y Mason para avisarles que, después de todo, me iba de viaje por carretera a Florida. Libby debe haber corrido mucho para llegar hasta aquí. —¿Puedo ayudarlas señoritas? — —Todo un caballero— Libby me da un abrazo rápido y una amplia sonrisa. —Pensamos que necesitarías un pequeño paquete de ayuda en tu camino al sur— Me pregunto si Emmett y Mason la incitaron a hacer esto, pero noto que no tienen un paquete de cerveza ni un paquete de condones de sabores novedosos. Así que probablemente este sea el regalo de las chicas. —¿Y que es este paquete de ayuda? — pregunto. —Toma— Samantha mete la mano en su mochila y saca una bolsa ziploc grande. La hermana pequeña de Emmett me lanza una bolsa de bocadillos con fuerza y me da de lleno en el pecho; siempre ha tenido un buen brazo. También decidió teñirse el pelo de color naranja recientemente, probablemente en un esfuerzo por repeler a los hermanos de fraternidad más imbéciles de los bares universitarios alrededor de la Universidad de Nueva York. —No digas que no hice nada por ti— Ah, me preparó algunos bocadillos. Como barras de granola…mezcla de frutos secos…apio…palitos de zanahoria… —Samantha. ¿Qué demonios crees que soy, un hámster? — —O sea, tienes peso sobre tu trasero— dice arrastrando las palabras. Libby se ríe y las chicas chocan los cinco. Se llevan muy bien últimamente. Es agotador. —Tienes que cuidar tu salud, Moore— —No me había dado cuenta de que estabas tan preocupada por mí. Me siento alagado— —Necesitas estar aquí cuando la próxima revolución llegue— dice con despreocupación. —O sea, ganas dinero para el negocio familiar, adquieres un capital extraordinario, y luego el proletariado feminista se alza y te lo quita todo— —Debes estar sacando unas buenas notas en tus clases de teorías Masonistas— —Pssh. Estoy tomando Econ 406 tambien— No estoy seguro de que significa eso, y mi cuenta fiduciaria tiene miedo de descubrirlo. Me concentro en Libby, la m*****o un poco más cuerda en el dúo. —¿Tienes algo para mí, cariño? — le pregunto. —Cuidado con cómo lo preguntas. Emmett puede que tenga que tirarte al Hudson— Sonríe radiante mientras mete la mano en su bolso y saca…Tarjetas didácticas. Un montón de tarjetas atadas con una goma elástica. —Estoy teniendo recuerdos ácidos de la sesiones de estudio de la preparatoria— tomo las tarjetas y las desenvuelvo. —¿Qué es esto? — —Las junté todas en el metro. Samantha me ayudó un poco. —Mucho— dice Samantha con aire de suficiencia. —No necesito recordar los nombres de todos los presidentes, si eso es lo que es— —Míralas— Libby toca la ficha superior. COMO HABLARLE A UNA MUER COMO UN HOMBRE NORMAL, por Libby y Samantha Sterling. Estoy lamentando mucho que Lindsay esté tarde. —¿Vinieron hasta aquí para insultarme? — Las miro fijamente a las dos. —Si. ¡Duh!— Samantha hace un gesto con la mano. —Tengo mucho sexo— —Fíjate en la palabra “Normal” antes de “Chico”, ¿de acuerdo? — —Dorian, te queremos— dice Libby. Buena manera de empezar. —Pero realmente no sabes cómo hablarles a las especies femeninas— —Las muescas en el borde de mi cama dicen lo contrario. — Arqueo una ceja, mientras me deslizo las tarjetas. —Lacey no cuenta— insiste Libby. —Además de ella, tiendes a salir con mujeres que son un poco…bueno…— —Muertas cerebralmente— dice Samantha en el mismo momento en que Libby dice. —despistadas — —Pensé que lo tuyo era la hermandad— le murmuro a Samantha. —El hecho de que muchas mujeres hayan sido hipnotizadas por el patriarcado haciéndoles creer que quieren ser el adorno de algún alfa no significa que estén a salvo de las criticas— Es un poco difícil de creer que ella y Emmett hayan salido del mismo útero. —Solo lee las tarjetas— sugiere Libby. —De verdad, no hay nada demasiado difícil. Solo algunas ideas— Hojeo las tarjetas más lentamente esta vez. TEMAS SUGERIDOS DE CONVERSACION. ¿A que escuela fue? ¿En qué se especializó? ¿Tiene alguna mascota? ¿Cuál es su favorita (o) película/libro/programa de televisión? Asegúrate de hacer preguntas abiertas. ESCUCHA LAS RESPUESTAS. La palabra ESCUCHAR esta subrayada tres veces. No, bajo pena de muerte, comiences ninguna oración con “Bueno, en realidad” Hay una escritura diferente al lado de esa regla en particular. Dice. “O te mataré”. Ahora sé cómo contribuyó Samantha. —Esta es la conversación básica 101— —Entonces, piensa en todas las citas que has tenido este año— dice Libby, —¿Cuántas veces preguntaste alguna de estas? — Me quedo paralizado, porque esa es…bueno, mira, esa no es realmente la forma en que tengo citas, ¿sabes? O sea, “cita” es una palabra muy fuerte. Voy a un club, me fijo en una mujer, intercambiamos número de teléfono y, a veces, cierro el trato esa misma noche. Normalmente con ochenta palabras o menos. O salgo con mujeres como Lacey, amigas geniales que también tienen un apetito s****l demencial y aversión a las tonterías. No invito a las mujeres a cenar en lo habitual. Ambos solemos saber lo que queremos y conseguir exactamente eso. Sin complicaciones, sin sentimientos, sin ataduras. Tampoco hay conversación real para conocernos. —No necesito tarjetas didácticas— digo al fin. —Sigue leyendo. Esos son solo los calentamientos— Libby baraja algunas tarjetas más y me da una. COMO COMPORTARSE EN UN VIAJE POR CARRETERA. 1. Ofrecer pagar la gasolina cada dos veces que necesites rellenar. 2. Deja que la otra persona elija la música de vez en cuando. NO INSULTES EL GUSTO MUSICAL DE OTRA PERSONA. —Por Dios, mujer— le espeto. —Sigue leyendo— Libby parece seria. 1. No te avergüences por ir al baño. 2. No monopolices la conversación ni hagas que todo gire en torno a ti. 3. Aperitivos Eso es todo. Solo bocadillos. Samantha también dibujo una zanahoria que se parece sospechosamente a un pene. —Yo no como bocadillos— —Si, amigo. Por eso eres insufrible— dice Samantha. Olvídate de la regla de los chicos de “los amigos no salen con las hermanas de sus amigos” ¿Hay alguna regla sobre no tirarlas por una alcantarilla abierta? —Muéstrale la sección “Cosas que no hay que criticar”— Samantha toma las tarjetas y las hojea. —Esa es mi favorita— —Esto es sinceramente insultante— —Creo que esto podría ser bueno para ti— dice Libby. Se encoge de hombros, con aspecto de disculpa, pero sin ceder. —Esta suena como una oportunidad para pasar tiempo con un ser humano de verdad— —Tengo amigos— —Me refiero a una mujer normal— —Te conozco— le digo. —Y Samantha es normal al lado— —Me refiero a una mujer normal con la que podrías iniciar una conexión romántica— —Si. Definitivamente no soy yo— Samantha hace como si vomitara. Que graciosa. —No tienes que salir ni casarte con la chica. ¡Solo se amable! Aprende a reconectar con el hombre normal y de buen corazón que sé que está encerrado en lo más profundo de ti— Libby hace una pausa. —Bien, no quise que esto sonara tan insultante, a como salió— —Gracias— —¡Toma! — Samantha me da otra tarjeta. —Esta la hice yo misma— COSAS QUE NO DEBES CRITICAR: Simplemente no lo hagas. No critiques NADA. Especialmente no en broma. No seas un maldito idiota. —Intentaré recordar todo esto— digo arrastrando las palabras. La bocina de un coche suena tres veces rápidamente. levanto la vista y veo a Lindsay Mitchel llegando para rescatarme de esta conversación demente. Oh, gracias a Dios. Ella est… Dios mío. ¿Qué demonios está conduciendo?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD