—¡Por fin te encuentro! —exclamé al encontrarme con Tina saliendo de la cocina. Había llegado un momento en el que no pude resistirme más a los encantos de Bradley. Tuve que juntar fuerza de voluntad y no tirarme encima de él y hacer un espectaculo s****l del cual me arrepentiría luego. Me alejé a tiempo y salí a buscar a Tina. Necesitaba decirle mi atracción hacia su hermano y pedirle permiso antes de devorarlo. —Siempre he estado aqui —explicó como si fuera obvio. —¡Necesito hablar urgente contigo! —anuncié con desesperación. —Quiero bailar. ¿Hablamos luego? —preguntó intentando pasar por mi lado. —No. Tiene que ser ahora. Puso los ojos en blanco y bufó. —¿Tan urgente es, que no puedo nisiquiera bailar una canción? Asentí con desesperación y mi amiga volvió a poner los ojos en bl

