*Narra Cedrik* Estaba sentado en la arena con las piernas dobladas hacia el pecho mientras miraba las olas. Cuando sus brazos rodearon mi cintura y su cabeza se apoyó en mi espalda, sonreí. Eché la cabeza hacia atrás de modo que apoyé la mía en la suya. ── ¿Cómo has sabido que soy yo? ── Cuando alguno de los dos necesita despejarse, termina aquí, sé que siempre vendrás a buscarme aquí, al igual que yo a ti. ── Cierto. Lo siento mucho. ── Lo sé Isla -levanté la cabeza y volví a mirar hacia la playa.- pero no vale de nada que lo sientas si siempre me vas a decir que lo nuestro no es posible. ── Lo sé, pero es que me da miedo -aparté sus manos de mi cintura y entrelacé sus dedos con los míos.- ── Yo también tengo miedo preciosa, pero deberíamos intentarlo. ── ¿Y si nos hacem

