Capítulo V

1678 Words
A medida que voy relatando todo lo que tuve que vivir mientras estuve encerrada en el sótano, Rola no ha dejado de tener una expresión atónita. —Amira... Estoy conmocionada... Después de la muerte de tu padre pensé que juntos se encargarían de los penosos detalles inherentes a su sucesión y las formalidades que eso trae, estoy consciente de que tu madre se ha visto muy afectada... —hace una pausa y se rasca la cabeza con gesto confundido. —Salam, la señora de servicio de ustedes ha estado viniendo a lavar ropa a nuestra casa porque tu madre no la requiere a tiempo completo. — Realmente no sé cuáles son las razones de mi madre para no necesitar a la que fue nuestra ama de llaves de confianza por años, pero me inclino a pensar, que puede tratarse de que Salam si notó mi ausencia y debido a que conoce las interpretaciones radicales y criminales de mis progenitores, existe la posibilidad de que se haya mostrado preocupada ante mi madre y ella como una reacción desesperada tomó la decisión de despedirla... Que lastima sinceramente, pero no tengo nada que pueda hacer para ayudarle, sinceramente en la casa de Rola se sentirá más en armonía. —Rola necesito un trabajo, para costear mi último año de universidad, muy pronto empezará el nuevo semestre... Y yo... —balbuceo intentando buscando las palabras que no suenen demasiado exigente. —Quiero culminar mi carrera. —Puntualizo con seguridad. Rola se queda unos minutos callada, como si estuviera procesando la información hasta que se aclara la garganta y me dice: —Amira debido a la percepción arcaica de las personas en este sitio, es difícil que alguien quiera emplearte siendo una señorita soltera y sin protectores... Pero hablaré con mis padres, es posible que ellos tengan un trabajo para ti que no te exponga... —Explica con simpatía. —¿Tus padres Rola?, no considero prudente que sepan que me encuentro aquí. ¿Y si se lo cuentan a mi madre y deciden que lo más idóneo es que yo vuelva con mi familia?, mi madre y Ayub siento que son capaces hasta de matarme. Tengo miedo. —Enuncio horrorizada por el hecho de simplemente pensar en tener que volver a vivir en un mugroso sótano. —Tienes que estar calmada y confiar en mí. Mis papás no harían eso jamás. Ellos creen en cualquier cosa de las personas que son seguidoras de la sharia como tus padres. —hace una pausa y sonríe. —Y harán todo lo posible por protegerte y proporcionarte los medios posibles para que puedas surgir y escapar de ellos, no te garantizo que estén muy conformes con lo del trabajo porque les conozco y sé que van a sugerir pagar tus cosas, pero estoy segura de que de cualquier manera van a apoyarte... —Dice con tono tranquilizador, no puedo evitar sentirme agradecida con cada una de sus palabras. Sin lugar a dudas mis padres siempre han estado locos, el hecho de provocarles estando en desacuerdo con sus locuras, desató tantas situaciones que es increíble creer que se hayan generado tantos problemas que me hicieron conocer hasta que punto son capaces de demostrar sus argumentos y creencias radicales que incluso pueden terminar siendo criminales... —Muchas gracias Rola. No tengo como agradecer lo comprensiva que eres conmigo... Eres la mejor amiga que he podido escoger, soy muy afortunada de contar con tu amistad y de verdad mi cometida será retribuir cada cosa que estás haciendo por mí. Te debo mucho. —le digo mientras una lágrima asoma por mi rostro. Ella me abraza y nos quedamos un largo rato en silencio hasta que se excusa para salir de la habitación sugiriendo que puedo quedarme dormida, no rechazo la sugerencia porque si soy sincera... Hace meses no duermo como una persona decente, no es cómodo en lo absoluto dormir en el suelo húmedo y maloliente de mi sótano... Resulta repulsivo el simple hecho de recordarlo. Ignoro la sensación y me quedo dormida por lo que siento que es un siglo. —Amira... —susurra Rola cerca de mi cara. —buenos días, despierta dormilona. —espeta con sorna. La escucho como si estuviera canturreando muy lejos de mí aun cuando estoy viendo la cercanía de su cara. Me despierto y veo los rayos de luz entrando a la habitación. He dormido toda la tarde y noche sin despertarme ni en un solo instante, evidentemente estaba muy agotada. —Buenos días, Rola, discúlpame. —le digo con vergüenza por haberme dormido en su cama. —Tranquila, he dormido en otra habitación. Mis padres están al corriente de que te encuentras acá y quieren verte. —me dice con calma mientras coloca algunas prendas en la encimera de su comodina. —Está bien, voy a darme un baño y cambiarme de ropa e iré a su encuentro. —le digo intentando que no note mi nerviosismo. —Esta ropa es para ti, ¿entendido? —profiere de forma autoritaria intentando ser graciosa. Asiento y me conduzco al baño, y ella se retira de la habitación. Después de ponerme presentable, me dirijo al comedor familiar, sé que se encuentran ahí reunidos. —Buenos días. ¿Cómo se encuentran? —pregunto a la familia de Rola con nerviosismo. La madre de Rola se levanta de la mesa con desesperación y se aproxima a mí con gesto sorpresivo. —¡Dios mío!, ¡Te encuentras en los huesos muchacha, tu madre es una inhumana!, ¡Dios le perdone! —exclama con gesto preocupado. Siento pena por pensar en que soy objeto de lástima para estas personas e intento bloquearlo. Son lo único que tengo para apoyarme en este momento y no hacen más que intentar comprenderme. —Disculpen las molestias ocasionadas... De verdad no tenía más a dónde ir... Mi familia se encuentra en otras zonas y bueno... Mi madre y mi hermano que son mis familiares más directos ya saben lo que ocurrió... —expreso con tono titubeante. —No tienes por qué disculparte Amira. Sabemos que eres una chica de buenas costumbres y principios a pesar de los padres que has tenido. Por algo nuestra hija te escogió como amistad... No te preocupes por nada, nosotros vamos a ocuparnos de que culmines tus estudios y bueno ya veremos sobre la marcha que hacemos luego, y no hay opción de rechistar, Najwa así lo ha decidido. —dice el padre de Rola mientras se vuelve a quedar absorto en su periódico. Yo asiento y terminamos nuestro desayuno en silencio. Apenas terminamos, se aproxima una señora a recoger los platos y bandejas y me dispongo a ayudarle en conjunto con Rola y me doy cuenta de que... ¡Es Salam! —Amira mi niña... ¡Eres tú!, he estado preocupada por tu desaparición y tu madre me ha abofeteado por preguntar por usted... —expresa Salam mientras me da un fuerte abrazo lleno de afecto. —Han pasado muchas cosas Salam. Pero gracias a la familia de Rola y a ella me encuentro a salvo y en camino a cumplir mis objetivos, mi madre ni mi hermano pueden enterarse de que me encuentro aquí por favor. —le digo aterrorizada por el hecho de que pudiera traicionarme. —Es muy importante y vital para mí que guardes absoluto silencio. —puntualizo. —No te preocupes querida, por tu contextura física puedo notar que no has estado bien... Sabía que algo terrible estaba ocurriendo como para que tu madre estuviera constantemente en esa actitud tan intimidante. —dice Salam con tono de pena. —Ahora... Estoy bien. —repito intentando creerlo incluso yo misma. Mi vida en casa de Rola transcurre con total normalidad, diariamente intentaba bloquear de mi mente los últimos acontecimientos ocurridos en mi hogar y mi disfuncional familia. No he salido a la vida exterior, y hoy tienen planes de ir a un bazar de la localidad, no puedo evitar sentir que el terror me carcoma por el hecho de que alguien me reconozca y me delate con mi madre. Rola, su madre, y yo nos ataviamos para salir. Me coloco un vestido azul rey que me hace ver muy iluminada, me observo con atención en el espejo y me doy cuenta de que hacía muchísimo tiempo que no lucía tan bien. —¿Qué observas tanto en el espejo Amira? —pregunta con entusiasmo Rola. —Miro mi esencia, hace mucho tiempo no me veía tan deslumbrante, modestia aparte. —le respondo con guasa. Nos encaminamos a la cocina para encontrarnos con la señora Nawja, la madre de Rola... Y nos dirigimos entre bromas y risas hasta su auto. Me acomodé en el asiento trasero, evitando una admonición de la señora Nawja que quiere evitar ser atacada por alguien que pueda darse cuenta de que me tiene en su casa sin el permiso de mi madre y hermano. Llegamos al bazar y había muchas personas, siento un escalofrío correr por mi espalda como si esta aventura podría terminar en algo penoso. Realmente no podría llamar aventura a venir a un bazar, pero... Después de estar tanto tiempo en algo parecido a un cautiverio... Y luego en algo parecido a un centro de rehabilitación... Ahora estar aquí... Rodeada de tanta gente, me pone muy nerviosa. Bajamos al lugar, llevo colocado solo el hiyab, me prohibieron cubrir mi rostro porque la familia de Rola no está a favor del uso de Burka o nada parecido. No es como que fueran a aprehenderme... Así que me encamino tomada del brazo de la señora Najwa por los establecimientos, visualizo un collar muy bonito y me quedo mirándolo, se lo enseñó a Rola y su madre decide comprarlo y me lo tiende... Me da mucha vergüenza que a pesar de todo lo que estén haciendo por mí, me den un regalo, pero sé que es de mal gusto despreciar... Tomo el regalo y lo atesoro... En el transcurso del paseo todo fue normal... Hasta qué... Mi mirada se encuentra con unos ojos totalmente conocidos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD