George se aclara la garganta en busca de que le concedan atención los presentes. —Me alegra que se siente junto a nosotros señora Najwa, es un honor para mí además de un alivio, de esa forma no me siento nervioso de estar haciendo algo indebido por estar a solas con las tres chicas. ¿Me da permiso de decirle algo a Rola? —Dice George con espontaneidad. Rola y yo nos miramos con expresión de susto. No esperábamos que él quisiera dirigirse a ella de forma tan repentina, aunque es probable que nos estemos precipitando... Desde que él llegó, Rola ni ha podido verle de forma fija el rostro, como sucede diariamente en la universidad, está sonrojada cada vez que él se mueve o hace alguna pregunta en general... A mí en lo personal no me extraña que él esté al tanto de los sentimientos de ella h

