Hay cosas que me resulta muy difícil evitar, la erección matutina, y últimamente sentirme una basura, estaba tan agusto dormido que me despierta el remordimiento, siento unos brazos tocandome y al voltear miro a Mallory dormida, entonces recuerdo todo lo que pasó y me enojo mucho conmigo, cómo pude llegar a esto, si quería tocarla y tenerla para mí pero no así, ella no es una aventura más, me levanto para cambiarme, necesito saber con claridad que hacer, necesito tener mi mente clara, no puedo tenerla aquí conmigo, así no, estoy tratando de pensar cuándo veo en la cocina una nota de madrastra, no vendrá en un par de días, lo bueno, no quiero que sepa lo que pasó aquí. Estoy abriendo la puerta de mi habitación cuándo la veo sentada en la orilla de la cama, se ve tan tierna, tan hermosa que otra vez tengo ganas, pero mi remordimiento baja al gran guerrero de una.
-Buenos días, ¿Cómo te sientes?
-Bien amor, pero me duele mucho todo mi cuerpo
-Es comprensible, no sabías lo qué era
-Perdoname maestro, por no aguantar tu ritmo
-Ja ja ja amo ese sarcasmo tuyo, ven toma un poco de Agua
-Gracias amor
-Mallory lo pensé bien y te llevaré a tu casa orita qué te cambies
-¿Qué?¿Por qué?
-Mied este no es la manera, hay otras opciones, pero escapándose de tus padres, no es correcto, aún no téngo nada que ofrecerte, y no creo que es lo que deseas
-Mis Padres no me dejan equivocarme, quiero ser libre, no me importa lo que tenga que perder con tal de estar contigo, te amo, anoche fue perfecto no lo arruines
-Mallory no soy perfecto, si anoche fue perfecto, tu eres perfecta pero aún no soy perfecto para tí, llevarte a tu casa no significa que renunciaré a tí y a partir de anoche ya eres mía, pero para que llegué el día qué nunca nos separemos debemos esperar, te parece
-Y sí mi padre no deja qué estemos juntos
-Nos vemos a escondidas, solo hasta qué pueda darte un mejor futuro
-Lo prometes
-Te lo prometo- La tomo entre mis brazos, sentir otra vez su piel desnuda, abrazándome me vuelve a prender como loco, no puedo controlar al gran guerrero.-
-Fred
-Si
-Se volvió a poner, ya sabes- veo como se sonroja-
-Dilo, anoche no te preocupo eso jaja
-No te rías, me da pena
-Por qué, esa reacción es normal, además es temprano
-Eso qué tiene que ver
-Nada Mallory aún eres muy inocente, cámbiate o bájalo
-Pero cómo...... Espera estás incinuando qué otra vez
-Nada Mallory cámbiate
-Quieres otra vez, dilo
-Cambiate
-¿No estás cansado? Yo creí que solo se podía uno y ya no tendrías ánimos para más
-Ja ja ja, eres muy tierna, puedo hacerlo varías veces, solo qué tú no sabes nada del tema
-Si lo sé, qué no tengo experiencia
-Cambiate, tengo que llevarte con tus padres
-Con una condición
-Si condiciones Mallory
-Si la hay, antes qué me lleves, una última vez
-¿Qué?
-Si, tu puedes varias veces, además mis padres matarán por uir así que por última vez, podemos
-Mallory
-Tu dijiste que ya era tuya, además fue perfecto para mí, no pensé que sería así, así qué, podemos, otra vez
-Esta bien amor, ven- la veo otra vez frente a mí, su piel tan perfecta, blanca, qué noe puedo controlar, otra vez la estoy haciendo mía, me vuelve loco tocarla, besarla, ver cómo lo disfruta y estar encima de ella, es exquisitamente perfecto, por mi mente solo quisiera encerrada en mi habitación para siempre, hacer esto todos los días todo el tiempo, veo cómo está tan feliz que si mi remordimiento era leve paso a ser peor.
-Hay Fred esto es genial
-Si verdad
-Si amor, está vez no me dolió, lo disfruté, me voy feliz a mi casa
-Mallory solo una cosa
-Si mi amorcito
-Antes de llevarte a tu casa, vamos a la farmacia por pastillas, no tuve cuidado y no quisiera embarazarte tan pronto
-Descuida, en mi casa téngo unas escondidas en mi habitación, cuando mi amiga supo de tí me las dió, me las tomó llegando a casa
-Gracias amor, si llegarás a ocupar algo más, me lo pides y yo te lo compro
-Ahora vas a pórtarte bien, hacerte responsable
-Claro, te lo dije, eres mía y eres mi responsabilidad
-Me encantas Fred
-Y tu a mí Mied, pero por ahora cámbiate presiosa
-Esta bien
-Espera
-¿Qué amorcito?
-Bañate, pero no te mojes el cabello
-¿Por qué?
-Por qué si llegas así tus padres se podrían dar cuenta, de que su hija hizo travesuras en mi casa
-Si cierto me van a matar, no se pueden dar cuenta
-Vez métete al baño, hazle como te dije
-Si.
Después de que Mallory se bañó y yo también, le preparo un desayuno muy pobre para ella, pan tostado y un poco de fruta, camina tan gracioso, mi cabeza dice que no pierda la razón, que lo que pasó está mal, pero no puedo evitar tenerla cerca de mí, pierdo la razón cuando la tengo cerca.
-Trata de caminar normal, así te delatas
-Perdoname pero me duele mucho
-Mira tomate está pastilla para el dolor y come algo
-Gracias amor, pero téngo miedo de lo que puede pasar con mis padres
-No temas, lo que pasé lo enfrentaremos juntos
-Bueno a enfrentar a mis padres
Salgo con ella de la casa, al ir caminando veo como su padre está como desesperado en el patio, vamos llegando cuando al vernos, veo su cara de preocupación a enojo inmediato, otra vez las señas de entrar, vamos entrando cuando su madre corre a abrazarla y la ve como extrañada, pero se suelta.
-Mira jovencito.....
-Señor perdón por interrumpirlo pero primero escuché lo qué tengo que decirle, en primera, yo hablé con ella y así como se lo dije a ella, se lo digo a usted, ella no va a vivir conmigo así, huyendo de casa, yo la amo mucho y ella va a vivir conmigo cuando tenga un futuro qué darle, cuando tenga un trabajo estable y graduado esté, cuándo todo esto esté listo, vendré a pedirle la mano de su hija, no lo haremos como cualquier persona, será como ella se merece, saldrá vestida de blanco, a casarse conmigo cómo dice la tradición, usted tiene razón orita no soy el mejor partido para su hija, pero para eso me estoy esforzando, para ser el mejor partido para ella, no renunciaré a ella, yo la amo pero voy a esforzarme para poder ser el hombre qué ella merece, ella es mi vida
-Muy sabio lo qué dices muchacho, si me das tu palabra qué esto no volverá a suceder, tendrás mi permiso
-Señor, le doy mi palabra, todas las veces que se escapé la traeré de regreso por qué solo la sacaré de aquí vestida de blanco, con la boda que ella siempre desea
-Esta bien Fred, confío en tí, tienes mi permiso
-Gracias papá
-Gracias señor, si me disculpa, Mallory como te dije hace rato, en la tarde vengo a verte, si me disculpa, tengo que irme, no quiero llegar tarde al trabajo
-Esta bien, nos vemos al rato
-Con permiso señores
-Nos vemos hijo- Me despido de los tres y salgo de casa de Mallory, no se qué hice, pero una parte de mi está feliz, por qué la hice mía, pero por otro lado se siente miserable por qué soy un pobre diablo para ella, ahora solo esperar qué no se den cuenta de nada.