A la mañana siguiente todo está relativamente normal, estoy solo y aún tengo malestar, quiero calmar mi mente para que no me empiece a doler de nuevo pero estoy tan lejos de estar relajado, cómo le digo a los padres de Mallory que tienen que salir el fin de semana, son muchas cosas por analizar. Estoy intentando pararme de la cama para iniciar el día cuando suena mi teléfono sin parar. (Al teléfono con Jaz) -¿Qué quieres? -Hola corazón, solo decirte que hoy tendré una sesión para arreglarme las uñas con tu adorada mujer -¿Qué? ¡Ni se te ocurra! -Te dije que te arrepentirás de decirme que no -Vamos hablar, tu y yo, a ella no la metas -No ya es muy tarde -¡Si la tocas, te juro que te vas a arrepentir! - ¡Bla, bla, bla! tu no sabes dónde está orita, yo si, es más creo que está muy c

