Una invitación inesperada La nieve caía con mayor intensidad la mañana siguiente, cubriendo la ciudad con un manto blanco que parecía sacado de un cuento de hadas. Hannah miraba por la ventana del pequeño restaurante mientras limpiaba las mesas, aún recordando la noche anterior en la pista de patinaje. La imagen de Matthew Clarke tambaleándose torpemente sobre el hielo, pero decidido a hacerla reír, seguía dibujándole una sonrisa en el rostro. Sin embargo, esa calidez se desvaneció rápidamente cuando recordó la llamada que había recibido de su jefa esa misma mañana. —Hannah, ven a la oficina antes de que empieces tu turno. Hay algo que debemos discutir. Su estómago se había encogido al escuchar el tono de seriedad en la voz de su jefa. ¿Habría hecho algo mal? ¿Acaso el restaurante esta

