Alexander Cipriano Miro a Clementina, se denota tan hermosa, radiante y sublime para mí. Cosa que me hace estar en una disputa mental, con el de estar molesto con ella y el de inventarme castigos que la satisfagan, que solo provocará que siempre quiera más y lo conseguirá de alguna manera u otra. Rechino mis molares con aún Nick en la frecuencia radial. Aclaro mi garganta y presiono el botón para hablar por la radio. ─Supongo que no me harás caso si te pido algo y si solo le obedeces a Clementina ¿O me equivoco? ─Pregunto. ─No estás equivocado, trabajo para tu chica, además ella me trata bien y tú no ─responde y esbozo una sonrisa sardónica. ─Adiós, Nick ─digo apretando la radio en mi mano. Camino a pisotones hacia Clementina, ella tiene las mejillas rojas y parece algo desconcert

