Italia - Florencia Días después… Suelto un resoplido, mis nervios están alterados y mis latidos golpean incesantes mi interior. Alex sujeta mi mano mientras que la Doctora comienza con la ecografía intrauterina. Hago un mohín por la presión que causa con el artefacto y giro mi rostro admirando los celestes de Alex, él besa mis nudillos dándome una sonrisa. ─Efectivamente, aquí vemos cómo el embrión está en el lugar indicado, las paredes endometriales están en perfecto estado. Pueden ver cómo se está formando ─anuncia la Doctora moviendo la pantalla donde nos muestra la primera ecografía, suspiro con el nudo en mi garganta «Es real»─. Tiene un mes y tres semanas de gestación ¿Quieren escuchar los latidos? ─Inquiere con su acento italiano y abro los ojos con sobresalto. ─Por supuesto ─

