Clementina Quinn Luego de subirme al primer taxi que pude tomar, saco el celular de Alex de mi bolsillo para desbloquearlo. Una sonrisa aparece en mis comisuras al ver una foto mía de fondo de pantalla, específicamente una mía durmiendo. Suelto un resoplido mordiendo mi labio para verificar las ultimas llamadas que recibió y el número desconocido es el que toma toda mi atención. Presiono sobre él para llamar y me lo llevo a la oreja. Escuchando los tonos mientras que mis latidos se aceleran. ─Sabía que me llamarías pronto ─contesta la voz de Lucille. Aprieto el celular en mi mano. ─Él no es quien te llama ─digo sintiendo el sabor amargo en mi boca. ─Oh, Clementina…pues, es aún mejor. Supongo que quieres saber de tu amiga ¿Cierto? Eres muy inteligente al tomar las riendas de la sit

