Mia soltó un pequeño quejido, todo su cuerpo dolia como los mil demonios, el sonido estruendoso del pitido a su lado era casi insoportable y le dolía mucho la cabeza. Estaba confundida, pero entonces los recuerdos empezaron a llegar como una avalancha, Mia se sintió en un bucle de recuerdo que hizo que su corazón empezara a palpitar y la máquina a generar un sonido que alarmó a Isabel, quien se encontraba dormida a lado de la camilla de su hija. De inmediato se paró, preocupada por lo que estaba pasando, era como si su hija estuviera teniendo un ataque. Una enfermera entró y chocando si estado, Mia no trataba de calmarse al contrario, era como si quisiera salir de ahí, en ese momento por lo que la enfermera tuvo que administrar un calmante que la hizo dormir de nuevo. Así pasaron otros t

