¡Por mi alma pura! El sonido a lo lejos de las campanas del Big Ben me despierta de golpe, cada vez un poco más fuertes. No quiero despertarme, levantarme o hacer cualquier movimiento con el cuerpo, no siento mi cuerpo ¡Me han robado el cuerpo! El lunes ha llegado y con ello, el regreso a clases. Hoy me presento otra vez a estudiar y estoy entusiasmada. Gracias a Christopher puedo hacerlo y lo aprecio a gran escala. Pero, nadie quiere a los lunes así que no me pienso mover de la cama por otros cinco minutos mínimo. -¡Sophia, levanta ese trasero de la cama o se nos hará tarde!- Emilie grita dándole golpes a la puerta. ¡Que pesadita! -¡Levántate o tiro la puerta!- gruñe. -¡Venga, no seas una pesada mujer!- gruño. -¡Pesada tu abuela! Ahora mueve el culo al baño y apresúrate- ¡

