Gracias Jefe.

1752 Words
Una semana a pasado desde que comencé mi pasantia en empresas Clark. Estoy feliz porque el Señor Clark me dio esta oportunidad sin siquiera conocerme y podre continuar mis estudios. Pero por otro lado es agobiante la manera en la que me trata Teo. Le pedí muchas veces disculpas por la forma en que lo trate en el restaurante. Le dije que me había pasado algo y cuando el me tomó de la muñeca me hizo recordarlo por eso lo golpee. Pero se niega a creerme. La oficina en la que estoy es inmensa. Tiene un hermoso y gran ventanal por el que puedo ver el hermoso panorama de mi ciudad. Hay un mueble que esta con llave y no se que hay dentro. No tengo tiempo para abrirlo y revisarlo, en algún momento lo haré. —Permiso. — Sofi ingresa a la oficina. Es una chica muy agradable. — — Adelante Sofi. ¿ Que sucede ?. — Ali, Teo pide que vayas a su oficina. — De inmediato iré. Sofi se retira, termino la revisión del proyecto Zoom, era un desastre. El encargado de negocio no era tan profesional como decían. Lo termino imprimo y salgo al llamado de Teo. — Sofi ¿Teo puede recibirme? — Ahora te anuncio. —Sofi toma el teléfono y habla con Teo. — Puedes pasar. Arreglo mi falda y toca antes de ingresar. Escucho que me conforma el paso. — Bue día Teo. ¿ Me llamabas ? — El me mira de mala manera. Que bronca me da, pero debo mantenerme callada. Necesito este empleo. — — Así es. Quiero que revises estos proyectos. Porque Darío me discute que su trabajo esta bien hecho. —Deja las carpetas sobre el escritorio de forma brusca provocando que algunos caigan al piso. — — Claro con gusto. — ¿ donde está su caballerosidad ? Coloco mi mejor sonrisa y me inclino a levantar las carpetas. Se amable Ali tu hija depende de ti. — Dios las hojas se han desparramado por todo el piso, voy a tener que leer con sumo cuidado que hoja pertenece a que proyecto. Me arrodillo para poder tener mejor alcance cuando termino de acomodar todo me levanto pero mi cabeza choca con algo duro. — ¡¡ Maldición mujer !! — Oh por Dios, golpee otra vez al jefe. — —Lo siento, no te vi — Dejo las carpetas junto a las otras y me acerco ayudarlo porque la sangre está manchando su camisa. — Permíteme ver. — No te acerques. — Me señala con el dedo. — Solo retírate y has tu trabajo. — Solo quiero ver si to te rompí la nariz. Teo cierra sus ojos y sujeta su nariz para que no siga sangrando. — En tu baño debe haber un botiquín. Camino hasta el baño y comienzo a buscar el dichoso botiquín, lo escucho maldecir mi nombre varias veces. Me miro al espejo y cierro mis ojos. Tomo el botiquín y regreso, lo veo sentado en uno de los sillones, me siento a su lado abro el cajón y tomo un algodón lo empapo con alcohol. — Esto va a arder, respira por la boca. — Procedo a colocarlo en su nariz, unas lágrimas corren por su mejilla y se queja. — Permiso. — Tocó el puente de su nariz y se queja. — No está rota, solo fue el golpe. La puerta se abre y una chica rubia muy bella ingresa a la oficina. — ¿Pero Teo que te a pasado. ? — El rostro de la mujer se desfigura al ver a mi jefe en tal estado. Se acerca y toca su rostro haciendo que ogro se queje y me mire mal. — — Esta bien. Ya puedes retirarte. — Me dice Teo. — — Ya escuchaste niña, vete. — Esta bien. Dejaré esto en su lugar y me iré. — Digo acomodando la cajita, pero las manos de la mujer me detienen. — — Solo déjalo así. Sus ojos color miel me miran de mal manera. Le arrebato la capital, ella abre la boca al no creer mi acción. Camino al baño la dejo en su lugar regreso tomo las carpetas y salgo del lugar. — ¿ Estas bien Ali ? — No. — Observo que las chicas me miran esperando mi respuesta. Me siento en uno de sus escritorios y tapo mi rostro. — Aaahhhh — Grito por lo bajo. — — Ali nos asustas¿ Que paso ahí dentro?, escuchamos gritos. — Le rompí la nariz a Teo. — ¡¡ QUE !! — Gritan las dos al escucharme. — — Fue su culpa — Señalo la puerta. — Dejo las carpetas en el escritorio y se cayeron, tuve que arrodillarme para buscarlas porque el caballero no se digno ayudarme. — No lo creo. — Dice Sofi. — — Pero cuando me voy a levantar su nariz dio con mi cabeza. — Toco el lugar del golpe y me duele. Con la adrenalina no había sentido dolor alguno. — — ¿ Estas bien ? — Pri se acerca y revisa mi cabeza. — — Lo estoy. La puerta se abre y no nos da tiempo a reaccionar. — ¿Pero que es esto. ? ¿ Acaso ustedes no se van a digna a trabajar o que ? se les paga por hablar o tomar café. — Solo le estaba contando lo que pasó. — Digo haciendo que la morena me mire de forma furiosa. — — Ten cuidado como me hablas niña porque de mi depende tu trabajo. Tengo más antigüedad que tu y los Clark son mis amigos. No puedo creer lo que me dice. ¿ A caso me esta amenazando? Me pongo de pie y me acerco a ella, esta mujer no me va amenazar ¿ Quien se cree. ? — ¿ Me estas amenazado? — Siento que alguien me toma del brazo. — — No se preocupe Señorita Carter. Ya nos ponemos a trabajar. — Los ojos mi dejan los míos para observar de arriba a bajo a Sofi. Eso hace que mi vena más importante, esa que conecta con mi corazón se inflame del coraje que tengo. — La castaña se va sin antes darme una mirada mortal. Sube al elevador, nos quedamos mirando como si fue una película del viejo oeste donde nos miramos para tener un duelo, solo cuando la puerta se cierra ne relajo. — !! Quien diablo se cree. !! — Tranquila Ali, tu temperamento puedo poner w peligro tu empleo. Es verdad que es amiga de los Clark y puede hacer que te hechen. — Eso no va a suceder. Porque quien me puede correr es Don Alberto. Pero de todos modos me voy a revisar este desastre que nuestro jefe me dejo. — ¡¡ ALISSON !! Nos quedamos mirando por el grito que a pegado Teo. — Ve. No lo hagas enojar. — Hago lo que Sofi me dijo. abro la puerta y no esta nada contento. — — HAS QUE ESE APARATO SE DETENGA. — Miro lo que señala y es mi celular. — — Lo sien... — Miro el aparato pero me detengo cuando miro que es la niñera. — — HAZLO. — Cállate. — Lo señaló. — Hola Marianela. ¿ Que ? ¿ Como si estaba bien cuando me vine. ? Dine cuanto tiene. ¡¡ 104 Fahrenheit !!— Siento que mi corazón late fuerte. Mis manos tiemblan. Observo que Teo se pone de pie y me mira furioso. Mis ojos se llenan de lágrimas. — Voy de inmediato. Corto la llamada con manos temblorosas seco mi rostro. — Lo siento. Debo... Retirarme. Surgió algo y me necesitan de inmediato. — ¿ Que pasa ? — Mi...mi — Maldición no me salen las palabras. — hija tiene mucha fiebre. La están trasladando a la clínica. — Vamos yo te llevo. — ¿ Que ? — Lo observo tomar su celular y su saco. — — ¿Vamos que esperas. ? — Gracias. Salgo de su oficina temblando completa. Tino las carpetas que estaban en el escritorio de Sofi voy a mi oficina tomo todo lo que tengo por terminar más la laptop que me asigno la empresa meto todo en mi maletín y salgo. — Sofi cancela todas mis juntas. No vuelvo hasta mañana. — Anuncia Teo . Me despido de las chicas y caminamos al elevador. — — Muchas gracias. — No hay problema. El camino es puro silencio muevo mi pierna de forma a nerviosa. En menos de 25 minutos estamos en la clínica. Bajo y corro a la entrada cuando le estoy por preguntar a una enfermera por mi hija veo a Marianela. — Ali. — La pobre chica se ve tan nerviosa como yo. — Lo siento, no se que...que paso. — Sus lágrimas caen son parar. — Estaba bien y de la nada levanto temperatura. — ¿Donde está? — Con mamá dentro del consultorio. Camino hasta el lugar. Golpeo y de inmediato me abren la puerta, Angeles me invita a pasar. — Señora no puede estar qui. — Es mi hija enfermera. — Oh. Lo siento. El doctor revisa a mi pequeña llora desesperada, mi corazón mi corazón por no poder consolarla. — Ya ya pequeña bella, esto te ayudará. — El doctor le habla con voz dulce a mi pequeña. — — Doctor ella es la madre — Señora. Mucho gusto soy el doctor Richard. — Mucho gusto doctor. ¿ Que tiene mi pequeña ? — Esta princesa — Toma en brazos a mi bebé que al verme estira sus brazos y no demoro en tomarla, esta tan caliente no puedo evitar llorar. — tiene una i ficción en su garganta, es por eso que levanta temperatura. Le aplicamos unos antibióticos pero hay que controlarla. — Muchas gracias doctor. — Tiene que mejorar pero si no lo hace traigan de vuelta. Le agradezco y salgo del consultorio abrazando a mi pequeña que solloza en mi pecho partiéndome el alma. Quedo estática al ver a Teo aún esperar junto a Marianela. — ¿ Esta bien ? — Pregunta Teo. — — No. Tiene fiebre y no baja. Le han aplicado unos antibióticos, pero debo cuidar de ella. — Volteo a ver a Ángeles. —¿ Ya esta pago ? — Si ta esta todo solucionado. —Dice Teo y quedo en shock. — Tranquila paso cuando estabas en hora de trabajo la empresa se hace cargo. — Gracias Jefe.
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