Mil vueltas di en la cama, mi pequeña duerme plácidamente. ¿ Que haré si me hallan cable ? les juro que yo no tuve nada que ver con ese robo. Alguien me quiere inculpar y lo está logrando. Beso la frente de mi hija y salgo con sumo cuidado para no despertarla, abro la puerta, el pasillo que da a la sala y la cocina se ve tenebroso. Ingreso a la habitación de mamá, duerme plácidamente, me da cosita despertarla, pero tiene que tomar sus pastillas.
— Ma.
— ¿ Que pasa hija ?
— Es hora de tu pastillas ma. — La ayudo a sentar, le doy un vaso con agua mientras saco del pastillero su medicina. —
— ¿ Como te sientes hija ?
— Estoy aterrada ma.
— Quiero acompañarte al juicio.
— Ma no me parece. Estas delicada de salud.
— Hija. — Mamá me sujeta de las manos. — Ya has hecho mucho por mi hija. Soy yo quien tiene que cuidar de ti ahora. — Acaricia mi mejilla. — Estas pasando por algo injusto hijita, se que te duele, pero tu eres más fuerte que ellos. Tu integridad va a ganar esta pelea.
— Gracias ma. Te amo. Descansa que mañana tendremos que estar temprano. Pero quiero que me prometas, si te sientes mal le pides alguna de las chicas que te saque de la sala.
— Lo prometo. ¿ Con quien dejaremos a Raine ?.
— Tía Georgina viene. — Mamá abre los ojos muy grandes — Joel le contó lo que esta pasando.
— Pero ¿ Que dijo ? Sabes como es ella.
Verán mi tía Georgina es de esas mujeres que les encanta hablar de la vida de los demás, solo porque la de ella es perfecta, a sus ojos. Si no fuera por mi primo Joel no tendría nada. Lo se porque ya se me hizo costumbre que hable de mí.
— No lo se. Capaz Joel le puso un freno. — Levanto mis hombros en señal de incomprensión. —
— Muy bien hija. Ve a descansar, tenemos un día muy duro que atraviesa mañana.
La abrazo, beso su frente y la ayudo a recostar nuevamente.
Le hecho un vistazo a mi hija que gracias al cielo no a despertado.
Camino en silencio a la cocina y me preparo una leche con chocolate caliente, cuando escucho rositas en la sala, voy en silencio prendo la luz.
— OH POR DIOS. — Me giro y vuelvo a la cocina en cuanto veo la escena. —
No debí ir, es su casa estoy evadiendo su espacio personal. Tomo lo que queda de leche en la taza y la lavo guardo y comienzo a emprender mi camino a la habitación.
— Espera Ali. Ya se fue mi acompañante.
— Lo siento. No quise interrumpir Liam.
— El error fue mio. — Trago saliva cuando lo escucho decir que fue un error traerme aquí.
— Entiendo. En cuando termine el tema del juicio buscaré otro lugar. No te preocupes.
— No. No quise decir eso Ali. Me corrijo, el error fue traer a esa chicas En el momento de calentura no recordamos que estaban en casa.
Suspiro profundo, no es que quiera abusar de la hospitalidad de Liam, en cuanto termine todo buscaré un nuevo trabajo y volverá a tener su espacio.
— Tranquila. Puedes quedarte todo el tiempo que desees. Me gusta tenerlas aquí. — Escuchamos que Raine se despierta. — Esa pequeña me alegra los días.
Caminamos hasta mi habitación pero Liam se adelanta y la toma en brazo, comienza a mecerla.
— Voy a prepararle su leche.
— ¿ No toma mas el pecho. ?
— Si. Pero ayer cuando le iba a dar el pecho la hiciste dormir. Me comenzaron a doler así que retire con el succionador.
— Ve. — Los observo interactuar como si realmente fueran padre e hija. Liam la acomoda en sus brazos y le canta besa su frente. —
Cuanto me gustaría que Gael sea quien la cuide y bese su frente. no porque desee volver con él, más bien es porque se que mi hija algún día me preguntará por su papá y no sabré que decirle.
— ¿ Su mamadera esta lista ?
Mi corazón late rápido sostengo mi pecho tratando de calmarlo. No se en que momento me distraje tanto pensando en mi ex que al escuchar la voz de Liam y el balbuceó de Raine me asuste.
— Si. Vamos así se la doy en la cama.
Nos despertamos temprano, mi hija esta mas risueña que nunca. Estamos por desayunar cuando el timbre del departamento de Liam suena, él se extraña.
— ¿ Esperas a alguien ? — Digo tomando un sorbo de café, y dándole papilla a mi pequeña. Si aunque no lo crean va creciendo tan rápido. La semana que viene tiene turno con la pediatra, vamos a ver como esta. —
— No. La verdad me sorprende que alguien venga tan temprano.
Se levanta y va hasta la puerta, escucho que se acercan, unos tacones resuenan y veo que la madre de Liam viene entrando a la cocina y se detiene impactada de vernos.
— Hola. ¿ Alisson verdad ?. — Me pongo de pie y la saludo. —
— Hola Alice. Que bueno verla. — Nos abrazamos, Alice recorre la sala entre mi bebé y mi madre. — Disculpa, ella es mi madre una gran fan tuya y esta pequeña es mi hija. —
— Hola encantada de conocerla. — Mi madre le da un suave apretón. Y mi hija le regala la mas hermosa sonrisa. El timbre vuelve a sonar. —
— ¿ Que le pasa a todo el mundo hoy que quiere venir temprano. ? — Liam sale abrir nuevamente la puerta. —
— Que sorpresa verte en el departamento de mi hijo.
—Si. Liam fue muy amable en prestarnos techo. Surgió algo y tuvimos que dejar el departamento donde estábamos. — La madre de Liam se sienta de forma elegante en la silla, cruza sus manos sobre la mesa suspira y nos regala una hermosa sonrisa. —
— ¿ Como son sus nombres ? — Mira a mi madre e hija. —
— Ella es Raine.
— Y yo soy Paige.
— Que bellos nombre. Perdón la curiosidad ¿ Que ha?
— ¿ QUE HACE AQUI LADRONA ? — El grito de Teo asusta a mi hija que comienza a llorar. —
— Teo ¿ Que sucede contigo ? ¿ Por que le gritas asa. ? — Tomo en brazo a Raine para calmarla. —
— Teo vete de aquí, hablaremos mas tarde. — No les voy a mentir, estoy muy asustada de lo que sea capaz de hacer Teo. —
— ¿ Alguien me puede explicar que pasa ? — Tía ella es.
— TEO QUE SALGAS DE MI DEPARTAMENTO. — Liam lo obliga a salir de la cocina, se escucha como discuten en la sala. —
— Pero ¿ Que le sucede a mi sobrino ? Jamás lo había visto actuar así con una mujer.
— Lo siento Alice, eso se lo va a tener que explicar su hijo. ¿ Vamos ma. ?
— Si hija. Disculpe el mal momento que les hicimos pasar.
— Alisson espera. No te vayas, lamento que él haya venido hasta aquí.
— No te preocupes Liam. Ya has hecho demasiado, por favor explícale a tu madre todo lo que paso.
Con mi madre dejamos el departamento de Liam. Al bajar tomamos un Uber y salimos rumbo a la casa de mi primo Joel, en cuando llegamos saludo a todos, le entrego mi hija a mamá e ingreso al baño. Ya no aguanto retener toda esta angustia, necesito sacarla así que en cuanto cierro la puerta con seguro lloro en silencio.
— ¿ Preparada ?
— No puedo creer que estoy nuevamente en este lugar.
— Se que es dificil. Pero recuerda que en las dos ocasiones eres inocente.
— ¿ Podremos descubrir quien es el culpable realmente ?
— No lo se. Eso se encargaran los investigadores. Mi trabajo es demostrar tu inocencia.
— Gracias Julián.
Puedo sentir la mirada de Teo sobre mi. No se que es lo que me pone mas nerviosa, saber que ellos piensan que soy culpable o recordar las palabras de él en el ascensor o las de su habitación.
La sesión da inicio cada abogado da su veredicto para defender a las dos partes. El abogado de la empresa Clark muestra las supuestas pruebas que tienen. Joel por su lado también muestra unas pruebas que van a demostrar mi inocencia.
Los primeros testigos pasan, algunos con su testimonio " confirman que soy culpable ", los demás solo dan testimonio de lo bien que hacia mi trabajo. Finaliza el primer día de juicio, todos se van a sus casa. Le dije a mamá que regrese a casa con mi hija. Necesitaba estar sola por unas horas.
No se en que momento termine aquí en donde estoy.
— Hola hija.
— Pa...pa. — El hombre que siempre consideré mi héroe se ve tan demacrado, aunque me cueste admitirlo me hace mucha falta su consejo. —