Al salir del baño regreso. ala cama. Acaricio la mejilla de Teo. Está profundamente dormido. Sonrío al recordar nuestro regreso al hotel. Si que lo deje cansados anoche. Miro el aparato por si hay alguna llamada de mis suegros. Solo tengo una foto de nuestros hijos jugando. Aún es temprano para levantarme así que me giro para poder seguir durmiendo. La mano de Teo se posa en mi cintura, la desliza por mi abdomen para acercarme a él. El calor de su cuerpo me hace tranquilizar. Abro mis ojos con pesadez. Sonrió ante el cosquilleo que siento en el vientre al sentir los labios de mi esposo en mi piel. Abro mis piernas para darle lugar a que se acomode sobre mí. Mi columna cobra vida propia. Cuando Teo mueve su pelvis con lentitud torturandome. Le doy acceso para que me tomé por compl

