Despierto a duras penas abro mis ojos veo que una hermosa morena duerme abrazada a mi. El reloj marca las 05 am. así que cierro mis ojos y me dispongo a dormir nuevamente porque mañana tenemos una junta importante por un nuevo y gran proyecto en la empresa.
El sonido del celular me despierta, lo manoteo para que deje de sonar y respondo.
— Hola. — Mi voz sale ronca. —
— Macarena ¿ Donde te has metido chica ? mi tía nos va matar. — Me quedo estático. Me levanto muy despacio para no despertar a la chica le acomodo el aparato en el oído. Escucho que se remueve y comienza hablar entre dormida con la persona del otro lado de la línea. Me visto lo mas rápido posible y sin hacer ruido salgo. Me acerco a la mesa de entrada. —
— Señor Allen ¿ En que puedo ayudarle ?
— Hola — Miro el cartel que indica el nombre del chico. — Martin estaba en la habitación 156 mi compañera aun no despierta pero ¿ podrías mandarle el desayuno para dentro de una hora ?
— Claro Señor Allen. ¿ Usted volverá ?
— No. No. Cancelo todo ahora pero dejen que ella salga cuando desee.
— Muy bien. — Le extiendo mi tarjeta al chico cancela todo y me devuelve la tarjeta. — Ya esta todo cancelado el registro de abandono de habitación esta para las 4 pm
— Gracias. Que tengas buen día.
Me retiro del hotel, espero que el valet me alcance mi vehículo. Mientras espero le respondo a mi tío y a mi primo que nos vemos en la oficina central la voz del chico me regresa a la realidad. Le agradezco una vez que me lo entrega, me dirijo a mi departamento para darme una buena duchas que me quite todo rastro de la noche anterior. No recuerdo el nombre de la chica con la que desperté pero lo que si recuerdo es que daba un buen espectáculo a la hora de darme lo que quería. Recuerdo cada curva de ella y como se contorsionaba a la hora de finalizar.
Llego al edificio e ingreso al estacionamiento, entro al elevador.
— Buenos días Liam. — Me saluda el vecino del piso de abajo. —
— Buenos días Señor Milton. ¿ Como se encuentra su esposa ?
— Muy bien gracias. Por ahí viene.
— Hola Liam. — La esposa de Milton ingresa y detrás viene Sasha su hija. Quien me sonrie y muerde su labio de forma coqueta. Dios esa boca hace rato que no la pruebo. Porque si señores si hay algo que disfruto es de las mujeres bellas. —
— Señora Bety. Hace tiempo que no la veía.
— Es que viaje con mi hija. ¿ Recuerdas a la pequeña Sasha ? — ¿ Como no recordarla si da las mejores ma—
— Claro que la recuerdo.
— ¿ Como estas Liam ? — Ella juega con su cabello de forma coqueta. El elevador llega al piso donde ellos se bajan. —
— Adiós Liam.
— Adiós Señor y Señora Scott. — Ellos se bajan, Sasha hace el amague de salir con sus padres pero regresa apoderándose de mi boca la cual dejo que disfrute su lengua explora cada rincon de ella. —
— Mis padres tienen una cena y volverán tarde te espero en el departamento, la puerta estará abierta. — Su mano baja hasta mi entrepierna y presiona un poco la zona dejándome con ganas de mas. Pero la muy infeliz sonrie y se va corriendo. —
— Gracias Sasha ahora tendré trabajo para bajar la presión.
El elevador llega a mi piso, ingreso al pasillo el cual se me hace eterno debido a la molestia que tengo al caminar. Esa desgraciada me las va apagar hoy. Abro la puerta entro a mi hogar camino a la escalera.
— Joven Liam
— Santo cielo Verónica casi me matas del susto.
— Lo siento Joven Liam no fue mi intención.
— No te preocupes.
— Quería preguntarle si ¿ Desea desayunar ?
— No tranquila desayuno en la oficina.
Mi empelada asiente y se retira, llego derecho a mi baño me despojo de mi ropa y justo como pensaba tengo trabajo que hacer, para ayudarme pienso en lo genial que lo pasare esta noche con Sasha y sus boca.
Termino de arreglarme y salgo rumbo a la oficina, al llega mi secretaria me sonrie, revoleo los ojos porque esta chica esta tan lejos enamorar a alguien. Pero en su trabajo es eficiente.
— Buenos días Señor Allen. Lo esperan en la junta. — Me dice Susi acomodando sus enormes lentes. Me pregunto ¿ Esta chica habrá tenido la mejor noche de su vida ? —
— Buenos días Susi. Gracias diles que ya subo al la sala de juntas.
Y eso hago, después de una extensa Reunión donde estudiamos los convenios del nuevo proyecto.
El día se me pasa volando, llega la hora de irme a casa pero antes paso a ver a mi primo que hace una semana no lo veo.
Llego al piso de presidencia pregunto por él a su secretaria. Esta chica si que esta divina, me toma de la mano y me lleva al cuarto de limpieza, me da un rapidito que me deja delirando. Cuando finalizamos le pregunto por mi primo, ella me indica que esta en su oficina.
— Hola Teo. — Como siempre mi primo tiene su ceño fruncido por tanto trabajo. Pero en cuando me ve cambia su rostro a uno de diversión. —
— ¿ Distraías a mi secretaria ?
— ¿ YO ? ¿ COMO CREES ? — Mi primo ríe sonoramente por mi sarcasmo. —
— Entonces porque ingresaron al cuarto de limpieza.
Muerdo mi labio y sonrió de forma divertida, me pillo el jefe.
— Perdón jefe no se volverá a repetir.
— No hagas promesas que no puedas cumplir Liam.
— En fin, ¿ Vas a La Duquesa hoy ?
— No puedo primo. Tengo una cena con papá y un posible nuevo cliente.
— ¿ Cuando será el día que vivas primo ?
— El día que tu dejes de ser mujeriego.
— Entonces nunca.
Los dos reímos, me despido de él. Subo a mi auto después de un día de mucho trabajo. Quede de encontrarme con mis amigos directamente en el restaurante. Me quito el saco desabotono dos botones y remango mis mangas, un poco de perfume peino con mis dedos mi cabello y bajo del auto. El guardia me reconoce y me deja pasar.
Busco con mi vista a mis amigos y los encuentro Loren, Jim, Mich y Ulises. Nos los había visto ya que hace varios días que no nos vemos.
— Hola ¿ Como están ? Mi nombre es Alisson. — Una hermosa chica de cabello castaño oscuro, ojos color miel, tez de porcelana tan perfecta que te dan ganas de tocar, labios ovalados y tentadores, nariz respingada, cuerpo triangulo bien formado de unos 1,65 metros. —
— Hola Alisson. — Ella sonrie al escucharnos hablar a los 5. —
— Que desean tomar.
Cada uno pedimos unos tragos bastantes fuertes pero soportables como para llegar a ver a Sasha. Bailamos con varias chicas.
La noche pasa de forma rápida. Me despido de mis amigos y me voy rumbo al departamento de Sasha. Al llegar no me da tiempo ni de reaccionar cuando me toma del rostro y me parte la boca. Caminamos hasta el sillón en el cual me empuja y se sube horcajadas mío. Se quita la blusa dejándome ver lo hermosa que es, una cosa llevo a la otra terminamos en su habitación estrenando cada rincon.
No se como terminamos en mi departamento el cual estaba totalmente solo ya que hoy comienza el día libre de Vero.
La isla fue nuestro punto de sostén para seguir con nuestro encuentro de cardio, para luego seguir por el sillón en el cual terminamos por la 5ta vez. Por Dios había olvidado lo intensa e incansable que puede ser mi vecina.
— Y bien ¿ Como te fue en el trabajo ? — Sonrió al escucharla. —
— ¿ Desde cuando te gusta charlar con tu encuentro s****l. ?
— Solo con mi vecino.
— Bien si tanto insistes. Tuve 3 juntas y un día agotador de redacción de informes.
— Que divertido. — Dice la descarada, comienza a dejar besos por todo mi rostro hasta terminar arriba mío nuevamente. —
— Solo tengo 3 días para estar aquí, después vuelvo a Ámsterdam.
Me coloca un nuevo preservativo y comienza a cabalgarme de forma profesional.
La hora de que se vaya llego, la veo caminar en dirección a la puerta me rio a carcajadas de ella la cual me mira de mala manera.
— No te rías infeliz esto es tu culpa. Nadie te manda a ser tan bueno.
Me carcajeo por su confesión, va gritando hasta salir de mi departamento. Subo a mi cuarto para ducharme e ir a la cama como disfruto de mi vida de lujos y mujeres hermosas.