Un mes a pasado desde el juicio donde dieron por inocente a la mujer que me atormenta día y noche. Por más que pase la noche con cualquier mujer del mundo ella ronda mi cabeza hasta volverme loco.
En este momento estoy en el lugar que solo me da un poco de paz.
Los viñedos de Don Enrique, en el lugar se puede venir a descansar unos días, andar a caballo recorrer los viñedos, ver como se trabaja y hacer cata de los más ricos y exquisito vinos, justo para donde me dirijo ahora. La bodega 20 donde me espera una mesa con cena y vino. Pero cual es mi sorpresa, ¿ a quien tengo en frente ? sentada en el piso como se le a hecho costumbre. Si a la morena que no puedo sacar de mi mente por diversos temas, ser una traicionera, ladrona, hermosa mujer y madre.
Luego de una breve discusión con ella y encontrarme con que Amadeo la conoce. La vemos irse en dirección a los viñedos, el italiano la llama varias veces pero no regresa.
— Déjala regresará. Siempre lo hace.
— ¿ Como lo sabes ? — Me pregunta en su tan marcado acento italiano. —
— Porque es lo que ella hace. Viene te seduce, roba se va para regresar y no dejarte tranquilo. ¿ De hecho como se conocen ?
Caminamos hasta llegar a la bodega que tanto deseaba llegar y disfrutar de una cena, pero ahora solo quiere beber hasta quedar tirado y olvidarla.
— Trabaja para mi tío Enrique.
— Don Enrique. ¿ El del restaurante La Duquesa. ?
— Exacto. — Toma un poco de vino y come una aceituna. —Lo que no entiendo es ¿ porque la llamaste ladrona. ?
— Porque nos robó en la empresa. Solo que en el juicio la declararon inocente.
— Y ¿ no has pensado que tal vez lo sea ? Y no le has dado la oportunidad.
Lo observo mirar los viñedos. Tomo el primer sorbo de vino. Que delicia su dulzón.
— Mi primo dice lo mismo. Pero las pruebas que tenemos son muy claras para creer que es inocente.
El atardecer llega, con Amadeo nos pusimos al corriente de muchas cosas, hace muchos años que no lo veía. Se preguntaran como lo conozco. Verán después de que falleció mi hermano y mi ex novia Roció me dejo mi vida se descontrolo. Decidí retomar el rumbo de mi vida lejos de aquí. Mi padre me dio una mano contactando a unos amigos de ellos en Italia que resultan ser los padres de Amadeo.
Me contó que vino por trabajo, en una empresa. Está buscando departamento porque tiene para rato en Estados Unidos.
Se empieza a preocupar cuando la morena no regresa, así que hablo con el capataz y le pido que haga una búsqueda por todo el lugar. Estamos por salir cuando me encuentro con la sorpresa de que mi primo y mi hermanita llegan, dicen que Ali los llamo pero no pudieron escucharla porque se corto loa llamada. Algo que siempre admiré de Bonnie es su capacidad de manipular una computadora. Por momentos temo que se meta en problemas por andar hackeando sistemas.
Nos separamos, como conozco el viñedo como la palma de mi mano tomo dos sectores.
— ¡¡ Alisson !! — Grito pero no responde. Termino de recorrer la parcela 49, sigo por la 50. — ¡¡ Alisson !! — El caballo comienza a inquietarse. Lo manipulo para que siga caminando pero se enoja.— Oh tranquilo amigo.
No quiere caminar así que me bajo antes de que me tire. Lo calmo, acariciando su cabeza, se aleja de mi. Lo sigo lento para no espantarlo me sorprendo de lo inteligente que es.
— Que inteligente eres amigo. — Le hablo al caballo. Me apresuro para llegar a su lado. Esta recostada debajo de unas parras. Parece dormida, se abraza así misma, está temblando. — ¡¡ Alisson !! ¿ Me escuchas ? — Solo se queja. — Vamos despierta. — Toco su mejilla y está fría. Tomo sus manos y también están muy frías, la envuelvo en mis brazos para darle calidad — Vamos es hora de ir a casa.
Recuerdo que los demás también la buscan a sí que llamo a Bonnie y le informo que la encontré en la parcela 50, que regresen a la casona.
Al llegar ya hay una ambulancias esperando, la recuesto en la camilla. Segundos después llegan Liam, Bonnie, Amadeo y el capataz. Bonnie me abraza y agradece por salvar a Alisson. ¿ Que se supone que haría dejarla tirada y que muera ? Ese tipo de persona no soy yo. Aun que no crea 100 % en que es inocente no podría dejarla morir.
Llego a la clínica donde es ingresada, al llegar busco a mi hermana y primo pero no los veo por ningún lado. Paso 2 horas solo, a la espera de que lleguen y puedan quedarse hasta que ella despierte pero no lo hacen. Un llamado de mamá me distrae de esta larga espera. Le informo lo que pasó ya que ella siempre creyó en Alisson. Me pide que cualquier cosa no dude en llamarlos.
— ¿ Familiares de Alisson Campbell ?
— Doctora yo encontré a la señorita Campbell. ¿ Podría decirme como está ?
— Señor Clark. — No me sorprendo, aquí muchos me conocen debido a las noticias. La doctora extiende su mano y me saluda. — Ella estaba con principio de hipotermia. ¿ Dónde la encontró?
— Estaba en un viñedo. Inconsciente.
— Su rapidez le salvo la vida. Logramos traer temperatura a su cuerpo. Señor Clark. ¿ Ella es su novia ?
— No, solo la conozco porque trabajo un tiempo en nuestra empresa.
— No debo hacerlo. ¿ Pero desea pasar a verla ?
— Eeehh
— Por aquí.
No me da tiempo a negarme la veo caminar por un pasillo. Quiero irme de aquí y no verla. Pero mis pies se niegan a obedecerme. La doctora abre la puerta la veo dormir, parece un ángel. Su cabello castaño oscuro está desparramado por la cama, su tez blanca recuperó el color de una persona viva. Su labios ovalados se ven tan tentadores.
— Tiene unos minutos para hablar con ella. No demorará en despertar.
La veo salir, no se que hacer o que decir. Me acerco a la cama automáticamente mi mano acaricia su mejilla recibo el calor que su piel emite. Su pecho sube y baja indicándome que está profundamente dormida. Dejo un beso en su frente pero no puedo evitar mirar sus labios. Me alejo para dejarla descansar, a quien le miento me alejo para no besarla. No es lo adecuado estando ella inconsciente.
— ¿ Liam ? — Su voz sale en un suave Susurro. — ¿ Que pasó ?
— ¿ Estas bien ?
— ¿ Teo. ?— Con esfuerzo se sienta en la cama, su mirada me dicen que esta sorprendida y confundida. — ¿ Donde estoy ?
— Te desmayaste, en los viñedos.
Cierra sus ojos como si tratara de recordar. Toma su cabeza un quejido que sale de sus labios me preocupa. Deseó abrazarla y darle todo mi apoyo pero me contengo lo más que puedo.
— ¿ Que es lo último que recuerdas ?
— Llegar a los viñedos. El celular no tenía carga y no había nadie al rededor. Todo estaba desolado, el frío me empezó a congelar hasta caer inconsciente.
— Si.La doctora dijo que llegaste justo a tiempo. Estabas con principio de hipotermia. — Sus ojos miel me observan con curiosidad. —
— ¿ Hipotermia? No estamos en invierno.
— Lo mismo pensé.
—¿ Quien me trajo hasta aquí ?
— Llamamos una ambulancias y te trasladaron.
— ¿ Pero quien me encontró ?. — Estoy a punto de confesar pero la puerta se abre. —
— ¿ Se puede ?
Bonnie ingresa a la habitación, al ver a Alisson despierta corre y la abraza.
La morena se ve sorprendida segundos después ingresa Liam, saluda a Alisson con un beso en la frente y eso me molesta ¿ Porqué ? No lo se, pero me enfurece que otro hombre la mire, salude, abrace o hable con ella
La veo buscar a alguien mas con la mirada.
— ¿ Amadeo donde está ?
— Fue a darle las noticias del robo a su tío.
— Dios. — La veo levantarse de la cama. — Debo ir hacer mi trabajo.
— No. Tu debes descansar. — La detengo antes de que se levante. Ella se sorprende ante mi arrebato de detenerla. — Lo siento, solo es que no estas 100 % recuperada.
— Mi primo tiene razón. Alisson se que Don Enrique entenderá.
— Déjenme llamarlo. Así me quedo tranquila. — Bonni le alcanza su celular. Todos nos quedamos en silencio. — Hola Don Enrique lamento no haber hecho un bue trabajo...¿ Está seguro ?...Muchas gracias.
— ¿ Que pasó? — Liam la ayuda acomodar en la camilla. —
— Don Enrique me dijo que no me preocupe. Y descanse. ¿ Y si en verdad me despide ? ¿ Podría despedirme por no haber terminado mi trabajo ?
Su rostro se muestra preocupado, no pierde ningún segundo en buscarme con la mirada, entiendo porque lo hace. Me comporte como un verdadero monstruo, cuando Kel me dijo que había descubierto los movimientos ocultos de dinero y las firmas aprobando dichos movimientos eran de Alisson, la trate muy mal.
— Eso no pasara estoy segura que Don Enrique vio lo capaz que eres de hacer en tu trabajo. Salvaste su negocio al encontrar a quien le robaba. — ¿ Le robaban a Don Enrique y ella lo descubrió? —
— ¿ Y que te dijo la doctora ?
— Tuve principio de hipotermia.
— ¿ Hipotermia ?
Las expresiones de mis familiares es la misma que pise yo cuando me informaron.
— Pensé lo mismo. — Liam y Bonnie me miran extrañados. —
— ¿Como estaba cuando la encontraste?
— Temblando y helada.
— Se que no me crees. — La escucho hablar bajo. Pero no se atreves a mirarme. —
— ¿ Que ? no te escuché lo que dijiste.
Ella suspira profundo y carraspea antes de animarse por fin a mirarme a los ojos.
— Se que no me crees Teo. Que aún soy una ladrona para ti. Pero te agradezco el que no me hayas dejado morir congelada.
Su mano rosa la mia que esta sobre ma camilla. Ese solo toque me produce una electricidad por todo el cuerpo. Alejo mi mano y la coloco en mi bolsillo.
— Nunca dejaría morir a alguien. Sea o no culpable.
Bendita hipotermia que me dejó estar cerca de ella por unos minutos.
Si tengo que confesar, todas las noches el aroma a su cabello viene a mi memoria. Su piel cálida que me daba calor el día día desperté con dolor de cabeza. En cuando se fue de mi habitación sentí su ausencia. Pero mi orgullo no me deja admitirlo en voz alta.
Esta morena de ojos miel me tiene a tras perder.