Buenas noticias.

1535 Words
Dos días después de despertar sola en esa cama, en la cual pase la mejor noche de mi vida entregándome al hombre que amo, sin dudas alguna, no logro comunicarme con él. Lo llamo pero me manda a buzón de voz. Así que aquí estoy, frente a la puerta de su casa la cual se abre dejando ver a una de las sirvientas. Si porque la familia Moore es una de las mas pudientes de la ciudad. Tuve suerte en conocerlo, Su familia tiene una de las empresas mas grandes de arquitectura y es en la que pienso realizar mis pasantías, él me lo prometió en nuestro primer año de noviazgo. — Hola Señorita Campbell. — La mujer me mira despectivamente. Pero hace su trabajo. — Pase. Llamare a la Señora Moore. — Gracias. — Miro su tarjeta de identificación porque jamás había venido a la casa de mi novio, pero ella si sabia mi apellido. - Gisel. Ingreso a la casa siguiendo los pasos de la joven mujeres. Es irónico la casa es preciosa en pleno centro de Washington, lujosos jarrones adornan las mesas con arreglos florales que le dan un toque de vida al lugar. Pero mi cuerpo siente que aquí lo que falta es vida y sobra hipocresía. — Espere aquí Señorita, por favor. —Gisel me indica una sala en la cual me sorprende ver un cuadro familiar como se solía ver en el 1800 estando en pleno siglo XXI. — — Claro. Aquí espero. — La veo subir las escaleras 5 minutos después vuelve. Sus ojos me observan como si fuera poca cosa. — — La Señora Moor vendrá en un instante. Sin mas se da media vuelta y se pierde en un pasillo que supongo la lleva a su lugar de trabajo. Me quedo esperando una sensación rara recorre mi cuerpo tiemblo por un escalo frio. El sonido de unos tacos sobre el pulcro piso me llevan a mirar la escalera y por primer vez la veo, su aspecto es pulcro, cabello semi recogido, traje color beige bien planchado y un perfume caro que me hace picar la nariz. Pero debo admitir que su hijo saco su belleza mas no su carácter. Jamás me trajo ante sus padres pero nunca se lo reproche, sabia su historia y me producía tristeza la frialdad con la que tratan a mi novio. — No Rob te dije que eran alfombras traídas desde India no compradas en la esquina del supermercado. ¿ A caso no sabes cuanto invirtieron los Benson en este proyecto ?...Bien arregla este desastre o tu cabeza rodara de la empresa. — Mientras me mira despectivamente habla con la persona detrás de la línea, supongo que su mano derecha por la forma en que le habla, le sonrió para romper el incomodo momento pero no obtengo mas que una mirada fría. Al finalizar corta, respira profundo sin dejarme ver con esos ojos marrones que no producen ninguna sensación buena. — Tu debes ser la susodicha de mi hijo. — Camina hasta el sillón costoso en el cual me había sentado con cuidado de no arruinarlo. Se cruza de piernas y me sigue mirando. — Te voy a ser sincera no te quiero al lado de mi hijo. — Señora Moor. Porque me dice eso, aun no me conoce. Yo quiero a su hijo. — Conozco a las jóvenes como tu. Solo quieren estar con él por su dinero. Pero escúchame muy bien, tu plan no va a funcionar. — Se pone de pie. — ¡¡ GISEL !! — La sirvienta no demora ni un segundo en llegar. — — ¿ Señora ? — Acompaña a la señorita a la salida. — Me pongo de pie y no se de donde saco coraje para enfrentarla. — — Señora, no se porque opina eso de mi, yo quiero a su hijo y no tengo ninguna intención mala con él. Solo quiero saber donde esta porque no me contesta las llamadas. — La veo sonreír mientras mira su costo anillo. — — Mi hijo viajo a New York a ver a su futura esposa. Escucharla me congela la respiración ¿ Su futura esposa ? ¿ Gael se va a casar ? Pero si a penas esta terminando de estudiar ¿ a caso todas esas veces que me dijo te amo eran mentiras ?. Miles de preguntas me bombardean con fuerza. — ¿ Fruta esposa ? — La mujer me sonrie, acomoda su rubio cabello detrás de su oreja. Y suaviza su mirada. — — Te lo voy a decir para que no te sigas ilusionando. ¿OK ?. — Mis ojos arden de las ganas de llorar que tengo. Pero afirmo conteniendo que mi corazón no se desmorone. — Le dimos permiso para que se divierta con las jovencitas que quisiera. Pero ya es hora que asiente pie porque será el futuro CEO de la empresa y su futura esposa es e ancla perfecto para llevarnos a la sima. Así que espero que lo entiendas por tu bien. No sigas ilusionándote es hora de dejarlo ir. — Trago con dificultad y pongo mi cara mas seria posible. — — Si Señora Moore entiendo perfectamente. Espero que tenga el futuro que él desea. Sin mirar y esperar a la sirvienta camino a toda velocidad a la salida de la casa. Camino por el camino que me lleva al gran portón que mantiene oculta la casa. Espero ansiosa que se abra, en cuanto veo un espacio para salir lo hago, camino por la vereda y no soporto mas derramo las lagrimas que estaba reteniendo. Llego a la Pennsylvania Avenue que lleva al Capitolio, pero solo quiero llegar a casa tomo un Uber y le doy a la dirección en la que esta mi hogar. Ingreso y no veo a nadie, mami debe estar de compras y papá aun en el banco, subo a mi habitación. — ¿ Como te fue en el examen ? — Me pregunta Daysi. — Bien saque una A + — Esa es mi chica. — Me abraza Meghan. Sonrió pero mi luz se a apagado así que mis sonrisas son simples muecas. — Oye a pasado mas de 6 meses desde ese horrible día. — Si Ali. Ese imbécil no te merece. No ese cobarde no merece tus lagrimas porque no fue capaz de hacerte ni una sola llamada para explicarte del porque se fue. Y esa vieja copetuda se tragara sus palabras. Vera que te convertirás en la mejor de tu área. — Las amo chicas. — Ahí están. — Mi primo llega a nuestro encuentro, me abraza y besa mi cabeza. — — Hola Joel. — A Daysi se le encienden las mejillas. Pero no quiere admitir que esta loca por mi primo. — — ¿ Como esta el doc. mas sexi de Silver Spring ? — Por otro lado Meghan lo molesta por el simple hecho de que se conocen desde pequeños, éramos los 3 mosqueteros. — — Muy agotado pero disfrutando del cumpleaños de mi tío. Y como no si mi papá es el mas divertido y ni hablar cuando viene su colega Argentino y nos hace bailar esa música que le llaman cuartero. Joel detiene a un camarero para pedirle una bandeja de salsa y mariscos. Siempre ame los mariscos tomo uno lo unto con salsa y me lo llevo a la boca lo disfruto pero de inmediato mi estomago me reclama. — ¿ Que sucede Alisson ? — Pregunta Meg. — — Disculpen Salgo corriendo al baño de mi habitación, en cuanto llego el inodoro se convierte en mi refugio. La puerta es abierta por mis amigas, quienes me ver preocupadas. Meg me sostiene el pelo, Day me da papel para que limpie mi bosa. — ¿ Alisson ? ¿ Desde cuando te dan nauseas los mariscos ? — Si Ali, vos amas los mariscos con salsa. — No lo se chicas. — Respondo pero mi estomago pide liberarse una vez mas. — Cuando logro controlarme me pongo de pie me ayudan a llegar a la cama, todo se ve borroso y de pronto n***o. Un fuerte olor a alcohol me logra despertar, abro los ojos y observo una habitación que no es la mía. — Despertó la bella durmiente. — ¿ Que sucedió Joel ? — Hola Alisson mi nombre es Santiago y soy tu medico. — Me acomodo en la cama con la ayuda de mis amigas quienes se miran dudosas. — — ¿ Que sucede porque esas caras ? — No te preocupes son buenas noticias. El desmayo fue por causa de tu embarazo. — ¿ Que ?, es imposible. Hace 6 meses que no veo a mi novio y siempre nos cuidamos. — Aunque solo fue una vez que estuve entre sus brazos. La puerta se abre de golpe y mis padres ingresan por ella con cara de pánico. — — Hija ¿ Que sucede ? — Escucho la pregunta de mi madre pero no puedo pronunciar palabra alguna. Y mis amigas y primo solo me miran a la espera de mi respuesta. — — En hora buena Señor y Señora Campbell serán abuelos. — ¿ QUE ?
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