Nuevo comienzo.

1545 Words
El juicio no duro tanto a mi padre lo condenaron a 15 años por corrupción y lavado de dinero. Jamás podre verlo de la misma manera, en los pocos días de juicio en ningún momento nos volteo a ver. No se si por vergüenza o por orgullo. Mi madre esta destrozada, tuvo que comenzar a tomar antidepresivos para poder sobrellevar todo. Ahora la cabeza de la familia soy yo. Cada mañana me digo que jamás caeré en eso. Seré honesta y transparente en todo momento. Mi razón de vivir son mi madre y mi hija. Ingreso a la oficina para continuar con mi trabajo que deje a mitad de camino. Hice varios buenos amigos desde que ingrese hace dos meses. Unos golpes en la puerta de la oficina que comparto con Sofí otra pasante nos sorprende. Camino hasta la puerta y al abrirla veo a Patricia la jefa de recursos humanos que me mira con lastima. — Sofí. ¿ Nos darías unos minutos por favor. ? — Claro. Patricia camina se acomoda en el sillón, me invita a imitarla, su mirada no logro describirla. — ¿ Que sucede Patricia ? — Eres la mujer mas inteligente, honesta, siempre fuiste de frente. Lograste resolver casos complicados que sacaron a la empresa adelante. — O no, presiento que algo malo vendrá ahora. — — ¿ Que sucede Patricia ? — La mujer me estira una carpeta y me mira triste. — — Lo siento Alisson. De verdad. Pero aquí soy una empleada mas. Desde hoy dejas de trabajar en la empresa. — ¿ QUE PORQUE ? ¿ Hice algo mal Patricia. ? — No no. — Me quita la carpeta y sostiene mis manos para tranquilizarme. — Lo que pasa es que el director en jefes se entero lo sucedido con tu padre y no confía en ti. — Siento que mi estomago revolverse y mi garganta pica. Mis lagrimas caen porque tengo una mezcla de sensaciones. Tristeza, enojo, decepción. — Se te pagara lo que has trabajado pero el jefe pidió que salgas del edificio lo antes posible o serás escoltada. — No soy una criminal. — Mis lagrimas caen sin poder retenerlas. — — Lo se cariño. Pero no quiero que pases un mal momento. Por eso te pido que lo hagas ahora. Patricia me abraza y me consuela. Coloco mis cosas en una caja, me despido de los pocos amigos que hice aquí. Respiro profundo y salgo con la cabeza en alto. Tal cual me dijeron mis amigos. Llego a casa, dejo las cosas sobre la mesa, sin animo alguno subo a la segunda planta, mamá esta dormida en su habitación junto a mi pequeña. No las quiero despertar asique ingreso a mi habitación y me dejo caer en el piso. Lloro porque ya no doy mas las palabras que me dijo el CEO de la empresa me marcaron, el hombre que me hizo la entrevista y me trato amable no lo fue cuando me encontró a la salida de su empresa. Mi futuro esta arruinado gracias a la suciedad que hizo mi papá. Una sema después comence a buscar trabajo en todas las empresas que pude. Hoy tenia otra entrevista pero adivinen, también fui rechazadas. Llegue a casa, mi pequeña jugaba en su cuna y mi madre miraba un programa en la tv. No le dije que otra vez fui rechazada, el timbre sonó. Cuando abro el cartero me dio un sobre que contenía una carta. Al abrirla comence a leerla mis esperanzas se esfumaron. Camino a la cocina y lloro en silencio porque no puedo creer que en menos de una semana todo se fue al diablo. — ¿ Que sucede hija ?. — Limpio mis lagrimas y le sonrió. — — Nada ma. ¿ Raine se durmió ? — No cielo. Dime la verdad porque te conozco. — Volteo verla. — — Llego una carta documento. — ¿ Que dice ? — Nos desalojan de la casa porque papá había hipotecado la casa y no se a pagado la deuda. — ¿ Que ? ¿ Dios que otro castigo nos vas a mandar. ? Mamá llora desconsolada, la trato de calmar. Cuando lo logro le pido que vaya a dormir mañana iré a pedir una prorroga al banco. Llego al banco, me atiende el gerente quien no es nada simpático. Me dijo de la peor forma que a los flojos nos pasan estas cosas. Sin esperanzas salgo del banco, caminaba por la calle pensando en que hacer. Entre a un restaurante y pedí un café cargado. Sin querer escuché la conversación de dos de las empleadas. — Disculpen. Escuche que hay una bacante para el puesto de camarera. — Así es cielo. — ¿ Con quien debo hablar ? — Enrique. — Me señala un hombre regordete pero simpático que habla con un cliente. — — Disculpe. — ¿ En que puedo ayudarla jovencita. ? — Escuche que hay un puesto de camarera. — Así es. ¿ Vienes a la entrevista ? — Así es. Ingresamos a su oficina, la cual me dio claustrofobia de lo pequeña que es. Le doy una entrevista rebuscada pero milagrosamente quede con el puesto. — Ma. Conseguí trabajo. — ¿ Si cielo ? ¿ En que empresa ? — Camino hasta donde se encuentra sentada. — — Lamentablemente no es una empresa. Es de camarera en un restaurante popular del centro. — Eso no importa hija. Podremos salir adelante. — Pero el sueldo no me alcanza para seguir estudiando y mantener la casa. Asique vamos a tener que mudarnos. Y eso hicimos, un nuevo comienzo nos espera. Dos días antes del embargo nos mudamos. Tuve que vender todo lo que pertenecía a mi pequeña. Y lo que mas pudimos de nuestras pertenencias para pagar el primer mes de alquiler. Estamos en un departamento en el cual debemos dormir las tres en una cama, la cocina esta frente a la cama, es super chiquita pero lo importante es que sobreviviremos. Hoy comienzo mi primer día como camarera, me despido de mi familia y tomo el auto bus que me deja en la esquina del restaurante. Lorena una de mis compañeras es la encargada de enseñarme todo. Realmente lo hice rápido, mi día va genial. La propina a sido bastante. Los clientes son personas adineradas que no ponen peros a la hora de consumir la comida o las bebidas. Hay un chico vino 3 veces al día con la escusa que se le ocurría. La verdad nos pareció rara su actitud, pero lo atendí como siempre. — Alisson mañana te necesito por la noche. — Bueno Enrique aquí estaré. — Entras a las 08 pm. — Ok. — Debo advertirte que los días de Bar suelen venir jóvenes que revolucionan el lugar. Pero el dinero que ingresa es mayor a los días de restaurante. — Entendido. Tendré precaución con eso. Me voy a casa cuando mi turno termina, llego agotada. Al otro día disfruto de las horas que puedo estar con mis dos guerreras. Antes de ir por mi turno me baño y baño a mi pequeña princesa. Llame a su padre una vez mas pero en esta ocasión me sale el mensaje que tanto temí escuchar. El número ya no pertenece a Gael. Me despido de mami y mi hija y camino a tomar el autobús. Llego al restaurante marco mi entrada, antes de abrir acomodamos todo porque parte del lugar se convierte en pista de baile. Y mi jefe tenia razón, en cuanto abrí las puertas comenzó a llenarse de jóvenes empresarios que buscan disfrutar de una noche después de un día de trabajo agotador, voy de aquí para allá atendiendo a las personas. — Hola ¿ En que puedo ayudarles ? — Grito por la alta música que sale por los parlantes. — — Hola linda. Hay varias formas en las que puedes ayudarnos. — Dice uno de los chicos que se ve ya esta ebrio. — — Eso es bueno. Para eso estoy, para traerles lo que pidan. — Los sonríen pero uno se sobre pasa. Su mano se posa en mi cadera y aprieta una de mis nalgas. Me quedo paralizada no se que hacer. Mi jefe llega y me aleja disimuladamente. — — Disculpen caballeros. La joven es nueva y no sabe como hacer su trabajo. — Lo que dice mi jefe me desconcierta. Porque hasta ahora jamás le di problemas. — Lo siento Alisson a esto me refería cuando te dije que se volvía un caos. Lamentablemente esos jóvenes son muy influyentes en la sociedad y hacer un escandalo por el manoseo no te lo recomiendo. Trago saliva porque entiendo su postura. Si llegara demandarlos podrían fundir al pobre hombre y aunque me de bronca la actitud de esos tipos respiro profundo. — No se preocupe Enrique entiendo. — Ve y atiende a la mesa 12. — Salgo a la mesa 12 y afortunadamente son mujeres. — La noche de trabajo finalizo, estamos limpiando el local con mis compañeras. Una de ellas tiene un autito y como es de noche, altas horas me deja frente a mi departamento. Así es, mi nuevo comienzo no es nada agradable. Pero me da de comer y paga el techo en el cual vivimos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD