Quisiera explicarle que pasa conmigo, pero ni yo sé que me pasa. Desde el ataque no soy la misma. Algo crece dentro de mí y me consume. Ingreso a la habitación de los bebés. Por fortuna están durmiendo, beso sus frentes y salgo. Hago lo mismo con Raine, acaricio su frente. Duerme abrazada al peluche que le Teo le regaló. Beso su mejilla. Salgo con cuidado bajo las escaleras, camino a la cocina para beber agua. Comienzo a tomar de a sorbos. Escucho a Teo hablar con alguien. Me acerco a la ventana que da al patio. — ¿ Puedo verte mañana ? Necesito verte porque ya no soporto más esta situación. Se queda un rato en silencio. Se a quien verá. Estoy seguro que verá a esa mujer que tanto desprecio. —Gracias. Nos vemos mañana a las 10. Trago el agua que bebi, dejo el vaso y corro a la

