Cada año desde que tengo memoria en la empresa celebramos el cumpleaños de papá, lo hacemos a lo grande como el se lo merece por trabajar duro y darle trabajo a miles de personas, que hasta el día de hoy le han sido fiel.
Recuerdo tener las mejores memorias de ver a las personas sonreír y ser muy felices. Divertirse olvidando por una noche que son empleados. Recuerdo bailar con mamá los temas lentos que a ella tanto les fascinan y esta noche no es la excepción.
Al ingresar a la empresa todo es un caos, gente corriendo de aquí para allá por causa de la celebración. El personal encargado de la ornamentación llevan las decoraciones que se colocaran en el salón. Si porque aquí es donde se celebrara, justo en el lugar por el cual dio tantas horas de trabajo.
Ingreso a mi piso y encuentro que Sofia y Priscila están igual de atareadas que los demás. Entre el trabajo de administración y la celebración las pobres no dan mas. Las dos responden llamadas. Al pareces este año ellas se encarga del alojamiento de los invitados que vienen de lejos. Solo les hago seña que estaré en mi oficina, 30 minutos después mi cuerpo reclama el café de todos los días. Guardo cada diseño en su carpeta correspondiente para evitar que se pierdan.
— Priscila. — Estoy por consultarle por el numero de teléfono para encargar un café, cuando recuerdo que alguien en este piso trabajaba en el lugar. Golpeo su oficina pero no obtengo respuesta abro la puerta y la encuentro vacía, giro para volver a mi oficina cuando choco con alguien.—
— Ay. — Observo a la pequeña mujer con cara de demacrada, que me mira furiosa. Se le está haciendo costumbre chocar conmigo e irritar mi día. —
— Siempre metiéndote en el camino mujer — Reprocho porque si, volví a chocar con Alisson. —
— TA...TA. — Me inclino para observar que en el chango hay una pequeña que no hace muchos días estuvo enferma. —
— Lo siento. No conseguí niñera y tuve que traerla.
— Respiro profundo. — Ven. — Le indico que me siga. Ella toma a su pequeña apestosa en brazos y viene detrás. El ascensor baja hasta la planta baja e ingresamos al área de maternidad. —
— Joven Clark. ¿ En que puedo ayudarlo ?
— Hola Ornella. Ella es la Señorita Campbell. La nueva Asesora de Administración en Negocios. Necesita inscribir a su hija. — La mencionada solo observa con esos ojos que cautivan a cualquiera. —
— Hola mucho gusto. — Saluda la niñera principal, toma la pequeña mano de Raine. ¿ Porque recuerdo el nombre de la pequeña apestosa. ? La bebé sonríe mostrando sus pequeños y recién asomados dientes. — ¿ Tu serás nuestra nueva bebé ? — La sonrisa que se le forma a la madre de Raine me deja hipnotizado. —
— Señor Clark. — Una voz me saca de mi ensoñación. —
— ¿ Que sucede ?
— Le decía si puede sostener unos segundos a Raine. La chica fue a buscar su protector para la ropa y debo llenar estos papeles.
— Eeehhh. — Dudo en sostenerla pero la pequeña se larga sobre mí por lo que me apresuro a sostenerla antes que toque el suelo.
Es una pequeña tan hermosa y risueña. ¿ Que habrá pasado con su padre ? ¿ Porque Alisson lucha sola para sacarla adelante. ? ¿ Que habrá hecho el imbéciles ? dejó a una madre sola con su pequeña. — Hola pequeña apestosa. — La pequeña toca mi mejilla dulcemente me mira a los ojos, me sonríe, apoya su cabeza en mi pecho y vuelve a levantarse para mirarme y sonreírme nuevamente. —
— Pa.
— ¿ Que dijiste ? — Abro de forma enorme mis ojos ¿ Escuché mal o me llamo pa ? — No Raine, no soy pa. Soy Teo el jefe de tu mamá.
— Pa. AH. — La pequeña se desespera y muerde con una fuerza letal mi mejilla. Bueno digamos que es una fuerza letal la que ejerce, porque en realidad solo me hace cosquillas. —
— Ey pequeña salvaje. — Su madre llega a mi rescate. — No debes morder a las personas Raine. — La pequeña mira su madre y sonríe. — Gracias la dejo y regresamos al trabajo.
Ella se marcha, mis ojos no puden evitar ir a su trasero que se mueve con su caminar , ingresa a la guardería. Tomo mi celular y veo que tengo un mensaje de Laim, me pide que le escriba cuando esté en mi oficina.
— Listo. — Levanto la vista y veo que Alisson disimula al secar una lágrima de su mejilla. —
— Tranquila ella está en buenas manos, son excelentes niñeras y hará muchos amigos.
Regresamos al ascensor, ella toma su celular y responde unos mensajes.
Puedo observar que tiene un hermoso perfil. Perfectamente podría ser modelo ¿ Como lucirá modelando en ropa interior?. Está tan concentrada que no se da cuenta que muerde su labio inferior el cual se ve rosado y apetecible. Siento que algo baja desde mi vientre hasta una zona prohibida.
Su pie se dobla producto de ello casi cae, pero la sostengo de la cintura, puedo ver que sus mejillas se ponen coloradas.
— ¿ Estas bien ?
— Si gracias. Siempre me pasa lo mismo. No estoy acostumbrada a caminar con tacos.
Se aleja de mi y arregla si ropa. Quita el pelo de su rostro. El ascensor abre sus puertas cuando llegamos al piso, salgo rápidamente antes de cometer una locura ya que recuerdo que no soporto a esta mujer.
— Te espero en mi oficina. — Ingreso rápidamente, camino al bar para servirme un trago bien fuerte que me ayude a volver a mi realidad que es donde la odio por el golpe que me dio en el restaurante. Y creérse superior a todos. 14 minutos despues ingresa Liam para despedirse ya que viajará a Australia acompañar a su padre Thiago y no podrá estar en la fiesta de papá. No quiere ir porque debe soportar a Fhait la novia de su padre. Solo lo hace porque mi tía Azure se lo pidió. —
Casi el fin de la jornada laboral. Y aún me queda que revidar los contratos de nuevos proyectos. Si, yo también debo leer y firmar contratos que involucran la parte de arquitectura y diseño. Debo prepararme para la fiesta de papá.
Unos golpes en la puerta me despiertan de una míni siesta que me permití para llegar aunque sea a media noche.
— Adelante.
— Permiso. — Ingresa por la puerta a quien no deseaba ver. — Señor Teo aquí le traigo los documentos corregidos. Su padre ya los firmo. — Me causa gracia que me llame Señor Teo. —
— Teo Cielo. — Kel ingresa sin autorización pero como es ella la dejo. Mira de arriba abajo a Alisson. Se lo que la morena debe estar pensando. —
— Gracias Alisson, las firmare de inmediato.
— Entiendo.¿ Necesita algo más. ?
— No.
— Muy bien. Que tengan buenas noches. — Recuerdo la fiesta y que no la vi en la lista de invitados —
— Si. Espera. — Ella detiene su andar y voltea a verme. — ¿ Iras a la fiesta ?
— ¿ Que fiesta. ?
— El cumpleaños del Jefe. — Habla Kel y sigue con esa mirada que haría sentir incómodo a cualquiera, pero a Alisson no se le ve nerviosa ante la mirada de Kel. —
— Oh. No, yo no fui invitada.
— Todos son invitados. Trabajas aquí y debes ir.
— Les agradezco pero no puedo asistir. De todos modos gracias por preguntar, que tengan vuelas noches.
No me deja ni pronunciar palabra porque sale corriendo.
— Que raro es. — Dice Kel y se volte de forma seductora para mirarme. — Quiero tu opinión. — Camina al sillón donde dejo una funda. — Cual de los dos.
— Este. — Señalo un vestido rojo brillante que se le hará un escote perfecto — Cámbiate tranquila.
Antes de que hable salgo de la oficina.
Veo a Sofi y Priscila terminando de maquillarse.
— Lo siento jefe ya terminamos con todo esto.
— No te hagas problema. Sofi, ¿ Alisson ya se fue. ?
— Hace segundos.
— Respode Priscila — ¿ No irá a la celebración ? —
— Justamente eso quería entregarles. Se que es tarde. Pero ella no fue incluida en la lista de invitados. Quiero que la encuentren y le compren un vestido a ella y su hija.
No quiero que ponga escusas la quiero en la fiesta como a todos los invitados.
— Ok señor. De inmediato lo haremos.
Les agradezco y regreso a mi oficina. Lo único en lo que pienso es en como lucirá ella y la pequeña apestosa. Pero ese pensamiento se esfuerzo cuando mis ojos enfocan a una morena desnuda sobre mi escritorio. Trago saliva porque no puedo pronunciar palabra alguna ante una imagen tan exquisita.
— Se que estas tenso. Se que te haría bien un poco de sudor. —
Muerde su labio, toca su cuerpo de forma seductora. Agradezco que me conozca tan bien. Cierro la puerta me acerco y le deboro los labio. Sus manos son ágiles en quitarme la ropa, como puedo saco del cajón de mi escritorio un sobre de protección. Kel me ayuda a colocarlo. Sujeto sus caderas para poder entrar en ella, su garganta genera un jadeo que me enloquece. Dios está noche va a ser espléndida después de este descargo.