Toda una cobarde

1654 Words
Sus pasos son cada ves más rápidos. Trato de seguirle el ritmo pero el pesado vestido me lo impide y ni hablar de los tacos que llevo en este momento. Los invitados nos observan y murmuran pero ni eso lo detiene. Dios estoy tan avergonzada arruine la fiesta de la tía de Liam. Lo busco con la mirada para pedirle ayuda pero no lo veo. — Teo...Teo detente. — Mis pies duelen y el pasillo por el cual entro es infinito. Por fin se detiene pero solo es porque estamos frente al elevador, presiona el botón para que se abra lucho por soltarme. — ¿ Por que haces esto Teo? — Por que ese idiota te beso. — ¡¡ Lo sé !! estoy tan sorprendida como tú. Pero no necesitabas golpearlo. — ¿ Alisson? — Escucho la voz de Liam pero cuando abro mi boca para gritarle donde estoy la puerta se abre. Teo me arrastra dentro, la puerta se cierra. — — Teo dime porque te comportas de esta manera. — Observo su rostro que no tiene emoción alguna. Solo es un rostro muy atractivo que me ataca por las noches en los sueños y despierto sudando. Pero es solo eso un sexy rostro. — ¡¡ TEO. !! El nombrado golpea un botón y el elevador se detiene, es tan rápido el movimiento que no lo veo venir, me aprisiona contra una de las paredes y me besa. Mis ojos se abren debido a la sorpresa que me dio su acción. Me han besado ya dos veces en la misma noche. Debo alejarlo, pero no me puedo mover, ¿ más gusta que mi jefe me esté besando ? — Teo. — Lo alejo solo un poco. — No puedes hacer esto. Eres mi jefe y no nos soportamos ¿ Recuerdas ? — — ¿ Que otra opción me queda Alisson ? — Sus preciosos ojos azules observan cada parte de mi rostro hasta detenerse en mis labios nuevamente. — Me vuelves loco Alisson y ver como ese tipo te beso hizo que mi cabeza estalle en rabia. Me quedo en shock ante su confesión. ¿ Le gusto a mi jefe. ? pero su bonita manera de tratarme me dice otra cosa. No emite palabra alguna, se aleja vuelve a presionar el botón quedándose estático mirando la puerta. Mi pecho sube y baja agitado ante su confesión. El elevador se detiene en la planta baja. Toma mi mano para salir a la puerta de el frente. El valet parking le trae el auto, Teo abre la puerta para que ingrese pero no lo hago. Solo me quedo pensando en que mi jefe me beso y mi amigo esta arriba buscándome. — Alisson entra. — Debo llamar a mi amigo. Y decirle que... — Mi celular suena antes de que diga una palabra. ? — Hola — Contesto ante la atenta mirada de Teo que me pone más nerviosa que antes. — Estoy bien no te preocupes. Pero tuve que salir de la fiesta. ¿;Hablamos mañana ? Perdón por irme de esta manera. — No te preocupes bonita, solo quería saber si estabas bien. ¿ Quien te lleva a tu casa ? — Mi jefe. En otra ocasión conoceré a tu familia. — Eso deseo. Descansa. — Tu también. Hablamos mañana. Te quiero. Corto la llamada e ingreso al lujoso auto, mi jefe me ayuda acomodar el amplio faldón que ocupa parte del pequeño espacio donde voy sentada, cierra la puerta lo observo saludar con un apretón de mano al chico que nos entrego el auto, cruza frente al vehículo y subir a su lugar. — Cinturón. — ¿ Que ? — Teo se acerca demasiado a mi rostro me quedo estática sin saber que va hacerme. Él muy idiota sonríe ante mis nervios. Mira detenidamente mis labios se acerca se que para provocarme pero no me besa, cruza el cinturón de seguridad frente a mi pecho y lo asegura. — — No quiero una multa. — El muy idiota dijo ¿ una multa antes ? ¿ Solo eso le importa ? — — Oh claro es más importante que no te saquen una multa, que mi seguridad. Claro Él muy tonto ríe tan sexy que mi cuerpo se estremece. El auto inicia su marcha, solo hay silencio en el interior. Observo las gotitas de agua que golpean el vidrio una a una se van multiplicando hasta comenzar a llover torrencialmente. — ¿ Puedes ir más despacio ? Por favor. — ¿ No te gusta la velocidad. ? — El muy imbéciles acelera aun más, pasa uno dos tres autos. Siento que mi corazón comienza a latir fuerte las ganas de llorar me invaden. — ¡¡ DETENTE POR FAVOR PARA !!...PARA POR FAVOR PARA — Alisson respira. Ya me detuve. Cuando abro los ojos compruebo que es siento el auto esta orillado, sus manos sujetan mi rostro y sacan las lágrimas que no me había dado cuenta comenzaron a caer. — Per...perdón. No quise gritarte. — ¿ No te gusta la lluvia. ? — La lluvia me encanta, es solo que esto me recuerda a una noche que no me gusta recordar. — ¿ Quieres contarme? — El auto se vuelve a encender pero Teo va a una velocidad moderada. No mucho tiempo después nos detenemos frente a una gran misión. — — ¿ Donde estamos ? — En la mansión Clark. — Un rudo ensordecedor me empuja abrazarlo. Sus brazos me rodea por las cintura protegiéndome. — Ali solo fue son truenos. Me alejo avergonzada, nuestras miradas se cruzan, su mirada me transmite tanta paz. Delicadamente corre un mechón de pelo, acaricia mi mejilla suavemente. Siento tantos nervios, no se porque pero él hace que mi corazon se descontrole por completo. estar sola con Teo pone mi cuerpo en alerta. Unos golpecitos en el vidrio del auto nos obliga alejarnos. Teo baja el vidrio un hombre de unos 50 años sostiene un paragua nos saluda cordialmente. — Hola Señorita. — Joven Clark ¿ Van a bajar del auto ? — Así es Raúl. Ayuda a Alisson a bajar por favor. El Señor me ayuda a bajar y acomodar el vestido sostiene sobre mi cabeza el paraguas pero el se comienza a mojar. — No. Señor, cúbrase del agua. — No. No es para que usted no se moje. — Comenzamos una pelea con el paragua para que ninguno nos mojemos. — — Pero usted también se mojara — Eso no importa. — ¿ Como que no importa. ? Se puede enfermar. — Vamos Señorita cúbrase. O hará que el Joven Clark se moleste conmigo. — Abro mi boca indignada. ¿ Que clase de persona dejaría que una persona mayor se moje para no arruinar su traje costoso ? — Si se enoja con usted se las vera conmigo. Salgo a tranco largo hacia la puerta, no tengo ni idea por que pero ingreso y me detengo a ver la majestuosa mansión que brilla de lo pulcra que esta. — ¿ Estas bien Alisson ?¿ Por que Raúl no te paso el paragua ? — Escucho su sexy voz detrás mío. Dios no se porque cada vez que escucho su voz siento que mi vientre se contrae, cruzo mis piernas para calmar mi cuerpo. — — Yo no lo deje porque se mojaría él. — Pero es su trabajo servirte. — ¿ Que ? ¿ De que estas hablando. ? — Que para eso le pagamos. — Rio sin gracia. — — ¿ Que es tan gracioso ? — No se como te criaron a ti. Pero a mi me enseñaron que a pesar de que las personas sean sirvientes también son personas con sentimientos. Y ese hombre es mayor no dejaría que se enferme por mi culpa. ¡¡ Achis !! — Salud. — Gracias. ¡¡ Achis !! — Ven te dare ropa para que te quites ese vestido. — Tengo una ¡¡ Achis !! idea mejor. Llévame a mi casa. — Lo hare pero primero debes quitarte esta ropa mojada. — Me toma de la mano y me ayuda a subir la escalera. — — ¡¡ Achis !! Dios no ahora. Llegamos a una habitación con un aroma delicioso. Lo observo caminar a un vestidor, estornudo varias veces. Camino por la habitación y observo varias fotografías y descubro que estamos en su habitación. — Toma ponte esto que esta seco. Puedes darte un baño caliente así te quita el frio. — Apunta una puerta que supongo es el baño. Ingreso y dejo sobre un banco la ropa que me dio, pero me doy cuenta que sola no me puedo quitar el corset. No me puede estar pasando esto. — — Teo. — Abro la puerta y lo llamo. El me mira desde la cama. — Necesito de tu ayuda. — Se pone de pie camina hasta llegar a mi lado, veo que me mira con ¿ deseo ? — Necesito que me ayudes con el corset. Esta muy ajustado y sola no me lo puedo quitar es muy difícil. — Escucho que traga saliva. — — Mejor voy por una sirvienta. — ¿ Temes quebrarte una uña ? — No hay respuesta de su parte. — Siento sus manos en mi cintura, las desliza hasta donde esta el cordón comienza a desajustarlo dejándome respirar. Sus dedos rosan mi piel a medida que lo afloja causando que mi cuerpo se estremezca. Sostengo la prenda para evitar que se caiga, su mano cruza frente a mi mostrándome su mano que sostiene el cordón, su respiración golpea en mi nuca. — No temo quebrarme una uña. Temo no poder ser lo suficientemente fuerte. Deseo arrojarte a esa cama y hacerte mía. Temo no poder detenerme Alisson. Soy yo quien en esta ocasión traga fuerte, sus dedos tocan suavemente mi piel. Corro como toda una cobarde dentro del baño.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD