Pov Luciana. Me quito el gabán y me lanzo a la cama exhausta. Es más de media noche y después de la charla con Brunella me puse a practicar boxeo mientras divagaba en mi mente sobre el padre de su hijo. ¿Será casado? ¿Un amor imposible? ¿Quién cojones es para que ella se pusiera tan pálida como lo hizo? No debería de importarme, de hecho lo hago más por curiosidad que por otra cosa, pero…algo me dice que es importante que lo sepa. Siempre he tenido esa percepción para las cosas al igual que mi padre y no voy a descansar hasta averiguar lo que me interesa. Miro al techo buscando la manera de dormirme, pero una llamada que vibra en mi móvil me hace estirar la mano y tomarla. Veo de quién se trata y suspiro antes de contestar. —¿Qué haces llamándome? —le pregunto al hombre que está del otr

