Pov Ángel Mi cuerpo esbelto junto con la v***a erecta queda en el aire y bajo la mirada de la diabla que tengo como mujer que me repara de arriba abajo como si fuera lo más delicioso que han visto sus ojos. La detallo con hambruna y me acerco a ella como un depredador a su presa siendo consciente de que hace mucho me dí cuenta que la presa siempre he sido yo. «Y ya no me molesta» Ya no lo hace por la sencilla razón de que él infierno de su cuerpo es la recompensa a todo lo que pasé y estoy seguro que seguiré pasando. «Algo me dice que viene mucho sufrimiento» —¿Te quitas la ropa o te la arranco? —le pregunto y enseguida comienza a quitarse el vestido de color mamón que tiene puesto con una delicadeza que me desespera y me afisxia. Me acerco a ella y se lo arranco de un tirón logrand

