Pov Luciana. El frío se mete por las sábanas de algodón que rodea mi cuerpo. Me estremezco negándome a abrir los ojos, pero el cosquilleo en mi mejillas me hace reaccionar. 《Es Paula》 Tiene un albornoz de color vino y su cabello castaño cae por sus hombros. —Buenos días princesa —me sonríe haciendo que todo se me estremezca. A pesar de que mi madre ya ha tenido que matar muchas personas sigue teniendo esa sonrisa angelical que sacaron mis hermanas y hasta yo, que, muchas veces se me escapa los genes de mi madre en ella. —Buenos días madre —me siento en la cama desorientada. La cabeza me duele al igual que los ojos y, ni se porque también los huesos. —No son buenos días, hija, es de noche y, de hecho ya casi las doce, has dormido demasiado y no tienes nada en el estómago —me

