Pov Ángel. No reacciono, no respiro y no hablo. Siento como un montón de animales hacen estragos en mi estómago mientras la piel me arde al verla. Está bellísima, con el cabello n***o que llega más abajo de su cintura y sus labios pintados de ese carmesí que me grita; ¡Aquí estoy y estoy viva! El corazón me late con mucha rapidez y siento como cada molécula de mi cuerpo se contrae con su llegada. Subo la mirada buscando que me mire pero no lo hace, contrario a eso le apunta a la árabe que está a dos puestos más adelante del mío y le vuela los sesos con un tiro en el medio de la dos cejas. Su letalidad, más su carácter y ese aura cargado de demonios me hace engrosar el m*****o, a eso sumándole su voz llena de autoridad, de superioridad que me demuestra que… Ni siquiera el mismo diablo es t

