CAP 2 - LA BANDA

1058 Words
ELIZABETH RAMIREZ. Al llegar al lugar me bajo, totalmente cambiada, ahora ya no llevo el vestido dorado de lentejuelas, mi cuerpo está cubierto por unos leggins negros, una blusa blanca, lonas negras y una gorra para atrás, espero al Diablo, él toma mi mano para entrar a “La guarida”, así le llamamos a nuestro escondite, nuestro refugio, nuestro hogar. Al entrar todos aplauden y festejan y me uno a ellos en celebración, luego nos sentamos en la mesa de reuniones, todos nos miran para iniciar la reunión. —Gracias a todos por su excelente trabajo de hoy — volvemos a aplaudir, el Diablo sigue hablando — Con éxito pudimos robar tres millones de dólares — él se apoya en la mesa —Agradezco a Rata y su equipo para escabullirse al momento que recibimos las coordenadas — levantan su pulgar en agradecimiento — También agradezco a los choferes para estar listos en todo momento —guiñan un ojo —Otro aplauso es para los que durmieron a los guardias — ellos se aplauden — Y para la hacker — me miran —Nuestra reina, gracias a ti pudimos entrar sin ser vistos — aplausos para mí y sonrío — Gracias, fue todo en equipo — miro al Diablo —Y esa distracción que hiciste, fue épica — me encojo de hombros a eso —Trabajo y placer, es lo que me gusta —todos reímos y el Diablo besa mi mejilla — Ahora tratemos las necesidades que tenemos. Hay muchas organizaciones a las cuales ayudamos con esto y otras que hay que sumar, las cuales el gobierno las ha dejado de lado y por lo tanto nosotros debemos apoyar —asentimos de acuerdo — Estas son las fundaciones que debemos agregar, si están de acuerdo alzan la mano … — tomo asiento a su lado Mientras hablamos, yo miro a mi familia, somos dieciocho personas que formamos la banda, no todos vivimos aquí, algunos estudian en Harvard, Yale, Princeton, otros toman clases nocturnas, otros trabajan en empresas, restaurantes, otros escriben, otros pintan. Aquí cada uno tiene una vida normal, hace lo que quiere, es feliz y sabemos que contamos con esta familia siempre. En la guarida encontramos una familia, algunos han perdido a sus padres, otros fueron echados de casa, otros escaparon por el maltrato y otros nunca tuvimos hogar y encontramos este. La banda, es nuestra familia. — Esta es la cantidad que nos corresponde a cada uno —vemos a la pantalla y sonrío Con Diablo decidimos que cuando hagamos las vueltas todos ganemos por igual, nada de favoritismos, sino que todos vean que somos un equipo y que el trabajo de cada uno vale lo mismo. Al terminar la reunión, me dirijo a la habitación de disfraces y dejo el vestido en su lugar, y me siento para quitarme el maquillaje. — Me encanta cuando te pones esa peluca rubia —sonrío al escuchar al Diablo —Pues, lo mejor de todo esto, es que no me reconocen —me quito la peluca rubia larga, y mi cabellera negra se muestra — Me gusta verte disfrazada —se sienta a mi lado —Hoy parecías una de esas niñas ricas —rio —Pero eres mejor que ellas, tienes un gran corazón y eso es una de las cosas que amo de ti — se acerca y nos besamos — Te haría de todo, pero llegaremos tarde donde Yaela — el me tiende una funda y al abrirla veo a la muñeca Moana, de la película de Disney —¿Otra muñeca? — indago poniendo los ojos en blanco — Deja de consentirla — se encoge de hombros —Si puedo, lo haré — besa mis labios —Además está metida en ese hospital, merece salir y respirar aire, así que como no puede hacerlo, la llenaré de todas las muñecas que quiera —río ante eso —Gracias, ahora me terminaré de arreglar — —Te espero afuera —asiento y lo veo salir Me quito los lentes de contacto y me miro al espejo, hoy no parecía yo. Parecía algo totalmente diferente y eso es bueno, así el hombre rico jamás me encontrará, y menos por el nombre que le di. Suelto mi cabello n***o y este cae en ondas por mis hombros, termino de desmaquillarme y suspiro, pienso en lo que es mi vida ahora, en la forma que cambió de manera drástica y en lo que me he convertido. Mamá me dejó en un orfanato, estuve ahí cinco años hasta que una pareja me adoptó, eran buenos y con ellos tuve años felices, hasta que una tarde, me dejaron en una fiesta de cumpleaños y sufrieron un accidente al volver a la casa. Ambos murieron. Luego de eso regresé al orfanato, ahora tenía 11 años, veía como lo niños pequeños se iban más rápido que los grandes, veía a diario como las parejas venían y veían a cada niño, notaba como sus ojos brillaban al encontrar el perfecto, como en sus rostros una sonrisa de extrema felicidad aparecía y se sentían completos, ansiaba ver eso en alguien, ansiaba que una pareja me viera así, que deseaba que fuera su hija y ansiara llevarme a casa con ellos. Hasta que sucedió. Al cumplir los doce años, una pareja llegó, el vestía traje y ella joyas y ropa bonita, ambos miraron niño por niño, hasta que llegaron a mí. Sus ojos brillaron, el anhelo se hizo presente, y la sonrisa de sentirse completos apareció. Entonces lo supe. Me iría con ellos. Y así fue, Al llegar a casa era un sueño hecho realidad, tenían una habitación para mí, era hermosa. Color rosa, peluches a montón, una casa de muñecas gigante y ropa de princesa, abrace a mamá y ella me dijo que me amaba. Al fin tenía la vida que soñaba. Alejo los pensamientos bellos antes de que lleguen los aterradores, seco las lágrimas que salieron de mis ojos y termino de arreglarme. Muchas veces, deseamos una vida soñada, pero las circunstancias, nos hacen lo que somos ahora. Gracias por leer este capitulo. No olviden que estoy en r************* como Genemua.Libros y en mis historias destacadas encontrarán a los personajes como yo me los imagino. Espero se puedan pasar por ellas y disfrutar de estos personajes. Nos leemos despues.
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