Ezra no se había dejado ver de Diane y menos de Chase, la mañana del siguiente día contestó a la llamada de Diane, solo porque deseaba oír su voz y porque ya estaba muy cansado de aquella situación extremadamente estresante. - ¿Podemos vernos?- ella también se sentía enojada, sobre todo por ver la impotencia de su hermano al no poder estar al lado de Mary Ann y de su bebé, tampoco sabían nada. - Si, esta tarde. Espérame fuera. - Te extraño. - Y yo a ti, hablaremos después. - ¿Mary Ann esta bien? - Todo esta bien, solo debe descansar. - ¿Y el bebé? ¿Ya ha nacido? - Hablemos después sobre eso. En unas horas nos vemos. – y colgó. Mary Ann yacía dormida sobre la cama, estaba tapada con la sabana hasta la cintura, sus brazos reposaban sobre su vientre, tenia los labios entreabie

