—Juro que nunca comprenderé como es que a las mujeres les emociona tanto salir de compras, es casi fastidioso. —No te quejes. Es increíble, todo te queda muy bien. — ¿Eso crees? Quiero estar a la altura de lo que necesitas. Gianna lo miraba apreciativamente, buscaba la forma de agradarle y cumplir sus expectativas. Eso lo apreciaba, a pesar de que la relación que la unía a ella era un contrato, pero podía ver que se esforzaba en hacer las cosas bien. Sabía que todo esto era importante para ella. Habían recorrido varias tiendas de ropas y habían comprado tantas cosas. Cinturones, corbatas y zapatos, pero habían estado buscando trajes de alta costura y aún no encontraban al indicado. Eso no la detenía a Gianna de seguir buscando algunos pares casuales que le sentaban como un gua

