La verdad las dos semanas para la boda se pasaron muy rápido para mí. Aún no podía ir a la empresa ya que por la dichosa cláusula de la mi padre yo tomaría poder hasta que me casara. Así que en lo único que se basaba mi día era en hacer ejercicio, desayunar, planear la boda con Leslie, comer, cenar e ir a dormir. Por alguna extraña razón en estos días Leslie había cambiado conmigo ya no era la maldita madrastra de Cenicienta, al contrario la verdad la pasábamos bien y aún que a veces pelearemos por algunas desiciones sobre la decoración. Pero de ahí en más todo estaba fluyendo bien. La noche anterior a la boda Leslie me organizo una despedida sorpresa. Ahí estaban mi Nana, Amelia, Mía, Damián y ella. Hizo tipo una noche de pijamada. Reímos mucho, vimos películas y platicamos sobre la vid

